El sector porcino registra las primeras caídas de precios tras el inicio de la crisis de peste

El hallazgo de nueve jabalíes contaminados por la peste porcina africana (PPA) en la sierra de Collserola, en la provincia de Barcelona, ha encendido las alarmas en todo el sector porcino español y ha provocado las primeras caídas de precios en el mercado de referencia.

Productores, integradoras, materos y fabricantes de piensos exigen al Ministerio de Agricultura que impulse las exportaciones fuera de la Unión Europea mediante la aplicación de la carta de regionalización. Según esta medida, sólo quedarían excluidos de las transacciones comerciales los cerdos procedentes de la zona afectada (actualmente la provincia de Barcelona, aunque algunos actores solicitan delimitar la restricción a comarcas más pequeñas). De este modo, las empresas con base en Barcelona podrían seguir comercializando sus productos en el resto de la UE, salvando gran parte del mercado.

Reacciones y medidas del sector

Tras la detección del brote, la Junta de Precios del sector porcino de Mercolleida, la lonja de referencia en España, celebró una reunión extraordinaria el lunes y decidió rebajar las cotizaciones. El precio del kilo de cerdo vivo cebo se redujo en diez céntimos respecto al precio marco del jueves, marcando una de las caídas más significativas desde la introducción del euro.

  • Cerdo selecto: 1,212 €/kg
  • Cerdo normal (Lleida): 1,200 €/kg
  • Cerdo graso: 1,188 €/kg
  • Cerda: 0,480 €/kg
  • Lechón de 20 kg (precio base Lleida): 31 €

El director general de Mercolleida, Miquel Bergés, estima que el foco de peste está provocando una pérdida de unos 12 millones de euros en ingresos para los ganaderos españoles. Bergés advierte que el precio de la carne de cerdo podría seguir a la baja en la próxima sesión del jueves, bajo la presión de una oferta española que se ve limitada por el cierre de exportaciones a terceros países.

El sector vive con incertidumbre los primeros momentos del brote, con la esperanza de que no se extienda al norte, particularmente a Girona. De producirse una expansión, el cierre de mercados a dos provincias sería devastador para el porcino español. Mientras tanto, productores de Brasil y Estados Unidos ven una oportunidad para penetrar en un mercado estratégico para España.

El sindicato Unió de Pagesos (UP) ha solicitado “rapidez” para abordar la crisis sanitaria que rápidamente se ha transformado en económica. Por su parte, el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Cataluña, Pere Roqué, ha señalado que algunos materos ya han empezado a frenar sus compras, una señal de alerta que, según él, obliga a crear un plan nacional de plagas para evitar que el sector agroalimentario quede paralizado.

El principal mercado del porcino español sigue siendo la Unión Europea, seguida de China, Japón, Corea del Sur y México. España es el mayor productor y exportador de cerdo dentro de la UE y, a nivel mundial, solo EE. UU. y Canadá superan sus exportaciones. El valor económico del sector asciende a 8,830 millones de euros, con unas exportaciones anuales de 2,6 millones de toneladas.

En Cataluña, la comunidad autónoma con mayor producción de cerdo del país, el sector tiene un peso de 3,000 millones de euros, de los cuales 2,000 millones se destinan a la UE y 1,000 millones a mercados fuera de ella. Cataluña cuenta con 8,026,467 cerdos, concentrados mayoritariamente en Lleida (4,641,101). Barcelona, con casi dos millones de cabezas, no es la mayor productora, pero desempeña un papel clave, sobre todo en la zona de Vic (comarca de Osona), donde operan numerosos materos y empresas de despiece y exportación que quedarían afectadas por la regionalización del brote.

La visita oficial de los Reyes de España a China, celebrada el 11 de noviembre, supuso un importante aval para el sector porcino español. Fue la primera visita del jefe de Estado a ese país en 18 años y reforzó los lazos diplomáticos, culturales y comerciales. En el marco de los acuerdos se incluyó una cláusula de “regionalización” aplicable al comercio agroalimentario, que limita las restricciones sanitarias a zonas concretas en lugar de vetar la totalidad de los productos de un país. Ante el brote en Collserola, solo se ha vetado el comercio con la provincia de Barcelona, una medida que el sector espera sea replicada por otros países para evitar la exclusión total de España.

En Cataluña la mayoría de los ganaderos trabajan bajo contratos con integradoras, que suministran pienso, cerdos, medicación y gestión sanitaria, mientras el ganadero aporta las instalaciones, la mano de obra y la operación diaria de la granja. Este modelo ha convertido a Cataluña —especialmente a áreas como Lleida y la plana de Vic— en la punta de lanza del sector porcino español. Las integradoras catalanas subrayan la importancia de mantener el brote estrictamente delimitado: “La exportación de la industria cárnica barcelonesa, especialmente de Osona y Bages, ha caído. Si un jabalí infectado atraviesa los 40 km de sierra hasta Girona, se cerrarían dos provincias”, alertan.

El temor a que una expansión del foco “inunde” el mercado europeo con carne de cerdo española, ante la falta de demanda en otros mercados, es cada vez más palpable. La sobreoferta provocaría una nueva caída de precios. El precio fijado por Mercolleida este lunes implica, según fuentes anónimas, que los ganaderos están perdiendo ingresos; una mayor reducción de precios y la pérdida de mercados hacen inevitables futuras caídas más pronunciadas.

Ignasi Pons, secretario general de la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC), coincide en que el principal problema del foco no es solo su posible llegada a granjas, sino su capacidad de sobrepasar la provincia de Barcelona. “Por el momento, el foco se concentra en una zona con escasa proliferación de granjas y materos”, comenta. Pons insiste en que el Ministerio de Agricultura y Ganadería debe buscar acuerdos con países fuera de la UE que acepten la regionalización, como China. “Si conseguimos que la regionalización sea menor que la provincia, salvaremos áreas como Vic”, añade.

Alberto Herranz, director de la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino (Interporc), valora que la visita de los Reyes a China haya sido “agua de mayo” para la crisis actual. “El último brote de peste porcina que registramos fue en 1994; desde entonces no hemos bajado la guardia. La regionalización con China nos ayudará a generar confianza en otros mercados exteriores. Creemos que estamos a punto de conseguir lo mismo con el Reino Unido”, afirma. Herranz también destaca la necesidad de acuerdos inmediatos con México y Japón para mitigar el impacto.

Ricard Parés, director de la Asociación Catalana de Productores de Porcino (Porcat), subraya que, más allá del foco, lo prioritario es recuperar la confianza del mercado en el cerdo español. “El escenario es desfavorable en un mercado cíclico. Nos enfrentamos ahora a una nueva prueba de fuego y confiamos en que las autoridades sabrán ayudarnos”, concluye.

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