La corrupción tumba al polémico Yermak, el aliado más fiel de Zelenski

Andrii Yermak, nacido en Kyiv en 1971, ha sido la mano derecha de Volodímir Zelenski desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Durante casi cuatro años, el jefe de la Oficina del Presidente ha acompañado al mandatario en visitas militares, cumbres internacionales y entrevistas con ministros de cualquier país, convirtiéndose en una figura casi inseparable del presidente ucraniano.

Su poder, descrito por opositores como “casi absoluto”, le permitió dirigir las negociaciones diplomáticas más relevantes, decidir los nombramientos clave y, según denuncias, eliminar de la vida política y militar a figuras que pudieran opacar a Zelenski. Sin embargo, este mismo poder lo convirtió en el principal blanco de las investigaciones anticorrupción.

Renuncia tras la presión interna y externa

El viernes pasado, tras la registración de su domicilio por la Fiscalía Anticorrupción, Yermak presentó su dimisión. La decisión coincidió con una encuesta del centro demoscópico Sociopolis que reveló que el 70 % de los ucranianos apoyaba su cese. La mayoría política, social y mediática del país celebró su salida, considerándola la medida más eficaz para calmar el descontento popular.

Yermak llegó a la jefatura de la Oficina presidencial en 2020, sin experiencia previa en la administración pública, tras una carrera como abogado de los actores de Kvartal‑95, la productora de Zelenski. Su nombramiento se enmarca en la estrategia de Zelenski de rodearse de personas de su entorno profesional cuando asumió la presidencia en 2019, prometiendo combatir la corrupción endémica.

Desde sus inicios, Yermak estuvo envuelto en polémicas. Fue acusado de favorecer a su hermano, Denis, y de participar en maniobras para amañar contratos públicos, según audios obtenidos por los organismos anticorrupción que también involucraban a Timur Mindich, socio cercano de Zelenski. En estos registros, Yermak aparecía como pieza clave para bloquear investigaciones judiciales.

El caso de Yermak está vinculado al mayor escándalo de corrupción de la presidencia de Zelenski, que también afecta al exministro de Justicia y de Energía, German Galushchenko. Ambos están siendo investigados por presunto fraude en la adjudicación de contratos y lavado de dinero.

Las potencias occidentales expresaron su incomodidad con el estilo de negociación de Yermak. Diplomáticos de la Unión Europea y Estados Unidos señalaron que, en Ucrania, cualquier decisión importante debía pasar por Zelenski o por su equipo, encabezado por Yermak. El medio estadounidense Politico lo describió como “el hombre que irrita a demócratas y republicanos”.

En el otoño de 2024, durante las negociaciones con la Casa Blanca para autorizar el uso de armas estadounidenses de largo alcance en territorio ruso, un general de EE. UU. que visitaba Kiev calificó a Yermak de “molesto por su arrogancia”. Según el libro *The Showman* de Simon Shuster, esta actitud reflejaba una directiva de Zelenski, que prefería un liderazgo centralizado y personalista.

Dmitro Razumkov, exvicepresidente de la Rada y primer presidente de la cámara bajo la gestión de Zelenski, explicó que la falta de trabajo en equipo y la gestión “personal” del presidente impedían que otros actores influyeran en la toma de decisiones durante la guerra.

Dentro del Parlamento, el partido Servidor del Pueblo, con mayoría absoluta, intensificó sus críticas. El diputado Igor Krivosheyev, uno de los críticos más visibles, escribió en un comunicado: “Estamos esperando a que acepte lo inevitable, la responsabilidad política, porque cada día tiene un precio altísimo”.

Yermak es recordado por la frase “Todo tiene su momento”, una expresión que, según Shuster, repetía con frecuencia en conversaciones privadas y que también aparece en el guion de una de las dos películas de mafiosos que produjo antes de asumir su cargo.

Su salida marca el fin de la figura del “presidente en la sombra” que, durante la guerra, había consolidado una influencia decisiva en la política ucraniana, tanto a nivel interno como en la esfera internacional.

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