Cómo reducir un 8% el consumo energético mientras se multiplica por nueve el tráfico de datos

Si le preguntamos a cualquier ciudadano cuál es la mejor forma de ahorrar, probablemente responda: “no gastar”. Consumir menos o no consumir parece la solución más lógica, pero en una economía basada en la actividad productiva esa idea genera una paradoja: al reducir el consumo de productos, servicios o energía se ahorra, pero también se frena el crecimiento económico, lo que puede resultar contraproducente.

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Telefónica y su hoja de ruta hacia la descarbonización

La evolución de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) tiene el potencial de moderar esa paradoja, pues permite hacer lo mismo o más con menos recursos, es decir, alcanzar una mayor eficiencia. Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destaca la importancia estratégica de las infraestructuras digitales para descarbonizar cualquier actividad industrial que las utilice.

Según el informe, por cada tonelada de CO₂ emitida directamente por las TIC se evitan hasta 10 toneladas en otros sectores, ya que las soluciones digitales logran “más con menos”. El Foro Económico Mundial y la Exponential Roadmap Initiative calculan que, para 2030, la digitalización puede reducir un 15 % las emisiones en energía, industria, agricultura y transporte, y un 35 % en las emisiones personales de cada individuo.

Esta innovación digital es clave para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones establecidos en el Acuerdo de París. Las transiciones verde y digital se refuerzan mutuamente, según la compañía, y la meta es mantener estable el consumo energético a pesar del creciente tráfico de datos y la expansión de la digitalización en la sociedad.

Para lograrlo, la multinacional de telecomunicaciones Telefónica ha puesto en marcha una ambiciosa hoja de ruta. Desde 2015, la empresa ha reducido en un 90 % el consumo de energía por unidad de tráfico, un año antes de lo previsto, y se ha fijado el objetivo de mejorar su ratio de eficiencia en un 95 % para 2030.

Medidas adoptadas

  • Desmantelamiento de redes 2G y 3G, priorizando el despliegue de 5G, que es hasta un 90 % más eficiente que la 4G.
  • Virtualización y migración a la nube de servicios, lo que disminuye la necesidad de infraestructura física.
  • Sustitución del cobre por fibra óptica, alcanzando más del 85 % de eficiencia en el acceso al cliente.
  • Implementación de sistemas PSF (Power Saving Features) que reducen hasta un 30 % el consumo en horarios de bajo tráfico.
  • Uso de inteligencia artificial y machine learning para predecir el tráfico y optimizar la gestión energética, incluyendo el apagado selectivo de celdas informáticas.
  • Instalación de sensores y contadores inteligentes, renovación de estaciones de generación con modelos híbridos, climatización eficiente y iluminación LED.
  • Suministro 100 % renovable en todas sus operaciones en Europa, Brasil y Chile.

Gracias a acuerdos de suministro renovable a largo plazo (PPA), generación distribuida, compra de energía limpia con garantías de origen y autoconsumo fotovoltaico en estaciones aisladas, edificios técnicos y oficinas, Telefónica ha disminuido un 52 % sus emisiones de CO₂ desde 2015.

Los avances no solo se reflejan en los indicadores de sostenibilidad de la compañía, sino que también generan un efecto multiplicador para sus clientes, tanto privados como públicos. Las soluciones digitales que promueven la eficiencia se convierten en un factor competitivo para las organizaciones que las adoptan.

Servicios Eco Smart

Telefónica ha desarrollado una línea de servicios “Eco Smart”, basada en inteligencia artificial, Internet de las cosas, nube y big data, orientada a reducir el consumo de energía, emisiones, agua y residuos dentro de un modelo de economía circular. El 57 % de sus soluciones B2B han sido certificadas como Eco Smart por AENOR, y en 2024 estos servicios contribuyeron a evitar la emisión de 17,4 millones de toneladas de dióxido de carbono en España, Alemania y Brasil.

La empresa aspira a alcanzar cero emisiones netas para 2040, una década antes del horizonte establecido por los acuerdos internacionales. Para ello, además de reducir sus propias emisiones en un 90 %, busca compensar mediante créditos de carbono de absorción de CO₂, preferentemente a través de iniciativas basadas en la naturaleza.

Telefónica ha sido reconocida por el Carbon Disclosure Project (CDP) como líder en Supplier Engagement Assessment por sexto año consecutivo, y en 2022 se convirtió en la primera compañía de telecomunicaciones del mundo en validar su objetivo de cero neto con Science Based Targets, lo que confirma que su ruta de descarbonización está alineada con la ciencia.

Economía circular

La economía circular está integrada en la estrategia comercial, financiera y de suministro de la compañía. El principio guía es sencillo: “el mejor residuo es el que no se produce”. En 2024, cinco millones de equipos de operación, oficina y cliente fueron reutilizados, un 11 % más que el año anterior, y el 95 % de los residuos generados se reutilizaron o reciclaron.

Esta gestión evita emisiones indirectas asociadas a la extracción de materias primas y a la fabricación de nuevos equipos. Plataformas de trazabilidad permiten seguir los materiales a lo largo de todo su ciclo de vida, y la estrategia circular de Telefónica apunta a lograr residuos cero para 2030 mediante reciclaje, reutilización, ecodiseño y reincorporación de materiales al proceso productivo.

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