Urtasun inaugura la última muestra de arte mexicano indígena en Madrid: No debemos tener miedo a la palabra perdón

El ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun, reforzó este martes los lazos políticos y culturales entre España y México al inaugurar la última fase de la exposición “La mujer en el México indígena”. El nuevo capítulo, titulado “El ámbito humano”, abre sus salas al público en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) de la Ciudad de México, completando el recorrido que reúne más de 400 piezas de arte prehispánico distribuidas en tres sedes culturales de la capital.

“No debemos temer a las palabras que nos unen: diálogo, perdón, encuentro, fraternidad. Son esas palabras las que acercan nuestras vidas y las mejoran”, declaró Urtasun durante la presentación, retomando el mensaje de reconciliación pronunciado por José Manuel Albares, ministro español de Exteriores, en la inauguración de las exposiciones a finales de octubre.

Detalles de la exposición y su significado

Alberto Albares había señalado que la historia compartida entre España y México “tiene claroscuros”, reconociendo el dolor e injusticia sufridos por los pueblos originarios y la necesidad de lamentar esos hechos como parte ineludible de la memoria colectiva. En esa línea, Urtasun subrayó que tanto mujeres como comunidades indígenas han visto su voz silenciada durante siglos, y que la “descolonización de discursos, relatos históricos y museográficos” es fundamental para asumir responsabilidades, respetar y acercarse a realidades que han sido vulneradas o ignoradas.

“El objetivo de ‘El ámbito humano’ es reivindicar la esfera cotidiana asociada a la mujer y mostrar cómo desempeñó funciones esenciales: educación, cuidados, elaboración de textiles y cerámica, preparación de alimentos y transmisión de saberes rituales y comunitarios. Estas actividades cohesionaron socialmente a los pueblos y contribuyeron a la construcción de su identidad”, explicó Urtasun.

Según Karina Velázquez, asesora científica de la exposición, también se destacan los espacios de poder ocupados por mujeres como guerreras, sacerdotisas y gobernantas, que marcaban la vida pública de sus comunidades.

“Esta exposición es más que una recopilación material; es un acto de reconocimiento que devuelve a culturas, saberes e identidades injustamente relegados a la periferia su lugar central. Es un reconocimiento profundo que no esquiva la responsabilidad histórica en la perpetuación de esas desigualdades”, afirmó el ministro.

La gestación del proyecto se inició a finales de 2024, cuando los primeros contactos entre ambos países surgieron en la Feria del Libro de Guadalajara, en la que España fue país invitado. En febrero, tras la autorización de la gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, se puso en marcha la planificación con la participación de decenas de instituciones culturales y gubernamentales de ambas naciones, bajo la coordinación de la comisaria Karina Romero. Mientras que normalmente este tipo de exposiciones se programan con al menos dos años de antelación, en este caso el proceso se completó en ocho meses.

Las obras llegaron a la Ciudad de México el miércoles 22 de octubre y fueron distribuidas entre el Museo Thyssen, el Museo Arqueológico Nacional y el Instituto Cervantes. El 31 de octubre se inauguraron todas las muestras, excepto la del MAN, que, debido a la gran cantidad de piezas —más de 200—, requirió tiempo adicional para su instalación. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 22 de marzo.

Anteriormente, el 8 de octubre, se había inaugurado la sección de la Casa de México, y el embajador de México en España, Quirino Ordaz, resaltó que “esta es otra oportunidad para valorar la grandeza de los pueblos originarios y la riqueza del legado de las mujeres. Debemos construir desde el respeto y la admiración para forjar un futuro más justo y humano, conscientes de que la verdadera riqueza nace de la diversidad”.

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