Tocino de cielo, una bomba de dulce celestial

El “tocino de cielo”, cuyo nombre ya anuncia su origen y su textura, es un postre tradicional que, según la tradición, se remonta al siglo XIV en el Convento de Espíritu Santo de Jerez de la Frontera. La referencia al “cielo” proviene de su origen monástico, mientras que el término “tocino” alude a su aspecto liso, uniforme y su densidad grasosa, producto de la abundante combinación de yemas de huevo y almíbar.

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Índice

Características y recomendaciones de consumo

Este dulce destaca por un sabor intenso a yema y una alta concentración de azúcar, lo que lo convierte en una delicia que no es del agrado de todos los paladares. Se aconseja disfrutarlo de forma ocasional y, por su consistencia firme, es más práctico prepararlo en moldes individuales —como flaneras de tamaño pequeño— o en un molde grande para luego cortar porciones.

Para lograr la textura característica es fundamental evitar la incorporación de aire en la mezcla y prestar especial atención al caramelo que evita que el postre se adhiera al molde.

Ingredientes (para 8 porciones)

  • 8 yemas de huevo
  • 1 huevo entero
  • 300 g de azúcar
  • 250 ml de agua
  • Caramelo (azúcar y agua)
  • Papel aluminio para cubrir los moldes

Preparación paso a paso

  1. En un cazo, calienta el agua con el azúcar sin remover. Lleva a ebullición hasta que el azúcar se disuelva por completo y la temperatura alcance entre 105 °C y 110 °C. Apaga el fuego y deja templar. Si no dispones de termómetro, verifica que el almíbar forme un hilo al enfriarse entre los dedos.
  2. Mientras tanto, en un bol mezcla las yemas y el huevo entero sin batir vigorosamente, evitando introducir aire.
  3. Cuela la mezcla con una malla fina o un chino y trasvásala a otro bol.
  4. En otro cazo, prepara el caramelo calentando azúcar y una pequeña cantidad de agua sin remover. Cuando el caramelo adquiera un tono dorado, retíralo del fuego.
  5. Distribuye el caramelo en los ocho moldes, cubriendo fondo y bordes.
  6. Vierte el almíbar templado en el bol de yemas en forma de hilo, mezclando suavemente.
  7. Reparte la mezcla líquida entre los moldes, tapa cada uno con papel aluminio.
  8. Coloca los moldes en una cazuela grande de fondo grueso, añade dos dedos de agua y cocina al baño María durante 30‑35 minutos, hasta que cuajen.
  9. Retira los moldes, deja enfriar y conserva en la nevera. Se recomienda consumirlos al día siguiente para que adquieran la firmeza adecuada.

El tocino de cielo, con su historia centenaria y su textura única, sigue conquistando a los amantes de la repostería tradicional. Su preparación exige cuidado y paciencia, pero el resultado vale cada esfuerzo.

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