El fútbol argentino se hunde entre sospechas de corrupción, arbitrajes parciales y trofeos polémicos

El fútbol argentino vive una de sus épocas más controvertidas. Tras la coronación de la selección de Lionel Messi como campeona del mundo en Qatar 2022 y su bicampeonato en la Copa América (Brasil 2021 y Estados Unidos 2024), la estructura de los torneos locales ha sido objeto de críticas y escándalos que han puesto en entredicho la credibilidad de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El último episodio se desencadenó cuando, tres días antes de un partido de octavos de final del Clausura, la AFA declaró campeón de Liga 2025 al equipo de Rosario Central, pese a que el torneo no tenía nombre oficial y la decisión se tomó en una oficina de la entidad sin ninguna votación previa. Angel Di María y el plantel de Central fueron convocados a recibir el trofeo, lo que generó sorpresa y malestar entre varios clubes.
El gesto de Estudiantes y la respuesta de la AFA
El domingo, durante el pasillo de honor previo al encuentro entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central, los jugadores de Estudiantes dieron la espalda a sus rivales rosarinos. El gesto, que pretendía denunciar la arbitrariedad de la AFA, fue interpretado por los dirigentes del club como una protesta contra la entidad y no contra Central.
El partido terminó con victoria de Estudiantes por 1‑0, eliminando a Central del torneo. Horas después, la AFA informó que, según una resolución fechada en febrero, el pasillo de honor debía cumplir un protocolo que obligaba a los equipos a permanecer inmóviles y mirar al adversario. La AFA alegó que Estudiantes incumplió esa norma y procedió a sancionar a los jugadores y a la dirigencia del club.
El Tribunal de Disciplina de la AFA impuso las siguientes sanciones:
- Suspensión de seis meses de Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, de toda actividad relacionada con el fútbol.
- Castigo de dos partidos de ausencia para los 11 futbolistas que se dieron la vuelta en el pasillo.
- Sanción a Fernando Muslera (arquero uruguayo) y Edwuin Cetré (delantero colombiano), entre otros jugadores.
Según el organismo, la medida se justificó porque Verón “reconoció haber impartido la orden que originó el comportamiento”, lo que descartó la hipótesis de un acto improvisado.
El presidente de la República, Javier Milei, aprovechó la polémica para criticar a la AFA y expresar su respaldo a Estudiantes, recordando que en septiembre de 2024 había exhibido una camiseta del club mientras presionaba a la entidad para la introducción de las “S”, una figura jurídica que permitiría transformar a los clubes en sociedades anónimas con fines de lucro. Milei también mencionó la propuesta de inversión del empresario estadounidense Foster Gillet, que finalmente fue rechazada por los socios platenses.
El escándalo del pasillo se inserta en una serie de irregularidades que involucran a la AFA:
- Denuncias periodísticas sobre presunto lavado de dinero por parte de la dirigencia.
- Suspensión del técnico Walter Otta (Morón, Segunda División) por un supuesto comentario sobre arbitrajes, que resultó ser una falsificación difundida en redes.
- Decisiones arbitrales favorables a equipos vinculados a dirigentes poderosos, como Barracas Central.
En medio de estas controversias, la AFA ha anunciado un ambicioso calendario para 2026, que incluirá hasta nueve títulos diferentes dentro de la Primera División: Campeón de Liga, Clausura, Apertura, Copa Argentina, Supercopa Argentina, Trofeo de Campeones, Supercopa Internacional, Recopa de Campeones y Campeón del Año. Algunos críticos ya señalan que, de mantenerse la tendencia, el fútbol argentino podría autoproclamarse “campeón del mundo”.

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