Alemania aprueba unos presupuestos con la mayor creación de nueva deuda desde la pandemia

El Bundestag aprobó este viernes el presupuesto para el año 2026, que implica el segundo mayor nivel de endeudamiento registrado en la historia de la República Federal de Alemania. El plan de gastos asciende a unos 525.000 millones de euros, de los cuales cerca de 100.000 millones se financiarán mediante emisión de deuda. A esta cifra se añaden aproximadamente 83.000 millones de euros de deuda adicional a través de los denominados fondos especiales destinados a las Fuerzas Armadas, a la infraestructura y a la protección del clima.

Después de una intensa semana de debate sobre los presupuestos y el elevado endeudamiento, que supera los 180.000 millones de euros, el proyecto obtuvo la aprobación con 322 votos a favor y 252 en contra. Sumado al presupuesto ordinario y a los fondos especiales de inversión y defensa, el gobierno podrá gastar alrededor de 630.000 millones de euros el próximo año.

Claves del nuevo marco fiscal

El aumento de la deuda se hizo posible gracias a la flexibilización de las normas de endeudamiento que lograron los conservadores y socialdemócratas, con el apoyo de los Verdes, en marzo pasado. La reforma, aprobada antes de la disolución del parlamento anterior, introdujo un fondo especial de 500.000 millones de euros para inversiones en infraestructuras y medidas de protección climática, que podrá financiarse durante 12 años con créditos exentos del “freno de deuda” (que normalmente limita el déficit al 0,35 % del PIB). El dinero deberá destinarse a proyectos como puentes, escuelas y ferrocarriles, y no a cubrir déficits estructurales, según advierten los principales economistas del país.

Además, la reforma exime del límite del freno de deuda a cualquier gasto en defensa que supere el 1 % del PIB.

El gobierno liderado por Friedrich Merz defiende el plan como una ofensiva de inversión que pretende volver a hacer a la economía alemana “competitiva”, impulsando el crecimiento de empresas, la innovación y la creación de empleo. El ministro de Finanzas y vicecanciller, Lars Klingbeil, subrayó la necesidad de “realizar inversiones récord”, acelerar los procesos, reducir la burocracia y garantizar que los fondos se inviertan en territorio nacional.

Con la nueva asignación, varios ministerios dispondrán de más recursos en 2026 que en 2025. El sector que más se beneficia es el de Defensa, encabezado por el ministro Boris Pistorius, que verá su presupuesto ordinario aumentar en torno a un tercio, alcanzando los 83.000 millones de euros. Sumados los fondos especiales creados tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, el gasto total en Defensa llegará a unos 108.000 millones de euros, la cifra más alta desde el final de la Guerra Fría. Gran parte se financiará mediante créditos. Ucrania, por su parte, recibirá 11.500 millones de euros en artillería, drones, vehículos blindados y otros equipos, la mayor ayuda militar alemana desde el conflicto.

Otro reto para el gobierno ha sido el constante aumento del gasto social. Más de un tercio del presupuesto total se destina al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, liderado por Bärbel Bas, para cubrir pensiones, seguros médicos y de dependencia, con una asignación de 197.300 millones de euros.

Se prevé que la carga de intereses de la deuda se duplique para 2029. Actualmente, el Estado paga 34.000 millones de euros anuales en intereses; esa cifra podría elevarse a 66.500 millones de euros en 2029, reduciendo la disponibilidad de recursos para nuevas inversiones. Por ello, el gobierno insiste en que la economía debe reactivarse cuanto antes para aumentar los ingresos fiscales.

El Consejo de los Cinco Sabios, órgano asesor económico del gobierno, proyecta un crecimiento del PIB del 0,2 % en 2025 y del 0,9 % en 2026.

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