Miles de médicos vuelven a la huelga en toda España con un seguimiento muy bajo, según los datos oficiales

Miles de médicos han iniciado hoy una huelga nacional que se extiende durante los próximos dos días, con el objetivo de conseguir un estatuto propio que los diferencie del marco general que el Ministerio de Sanidad ha acordado con los principales sindicatos del sector. Este es el tercer paro de los galenos, que se prolongará el miércoles y jueves, y en él se reclaman mejores condiciones laborales y salariales, con especial énfasis en la reforma del sistema de guardias, considerado uno de los principales puntos de conflicto.

Según los datos oficiales facilitados por las comunidades autónomas, la participación del personal sanitario ha sido muy desigual: Galicia (19,99 %), País Vasco (19,23 %), Asturias (11,65 %), Cataluña (6,5 %), Comunidad Valenciana (3,09 %), Castilla y León (2,68 %), Extremadura (2,87 %) y Aragón (1,47 %). Algunos sindicatos territoriales, sin embargo, estiman que la cifra supera el 70 % en sus respectivas regiones.

Manifestaciones y testimonios

Los periodistas de EL PAÍS han constatado en varias ciudades que, pese a la variabilidad en la cobertura, la atención sanitaria no se ha visto gravemente afectada en la mayoría de los centros. En algunos servicios no se ha registrado ninguna interrupción porque los profesionales han decidido no participar en el paro, mientras que en otros se han tenido que cancelar citas. En cualquier caso, los servicios mínimos garantizan la atención de urgencias.

En Sevilla, el centro de salud del Porvenir informó que ninguno de sus médicos estaba de huelga este miércoles. “Hoy ningún médico está de paro; en otras convocatorias sí que hubo algunos compañeros que decidieron parar”, declaró el director del centro, el médico José Benito Pérez. Dos facultativos, por su parte, afirmaron desconocer la convocatoria: “La información ha sido pésima y no me he enterado. Cuando nuestro sindicato convocó la huelga sí participé en las dos anteriores”, comentó Rosa, que prefirió no dar su apellido. Su colega, Manuel Sariego, resumió la situación diciendo: “Ni sabía que había huelga”.

La convocatoria ha sido organizada por la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), integrada por 16 organizaciones médicas de todo el país, y no incluye a los dos sindicatos que encabezaron los dos paros anteriores: la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA). Estas entidades también han advertido que podrían iniciar nuevos paros, incluso indefinidos, si no se atienden sus demandas.

En el centro de salud La Alameda (Madrid), los recepcionistas se mostraron sorprendidos ante la pregunta sobre la huelga y aseguraron que el funcionamiento del centro era “como un día cualquiera”. En el servicio de ecografía del Hospital 12 de Octubre, los pacientes fueron informados de que no habría atención y muchos abandonaron la sala de espera. Rafael Pozo, que aguardaba una cita de riología, explicó: “Entiendo la huelga, pero había pedido permiso en mi trabajo para venir y ahora tengo que volver otro día”.

📌 Puntos Clave

  • Miles de médicos inician una huelga nacional de dos días para exigir un estatuto propio y mejores condiciones laborales y salariales, especialmente la reforma del sistema de guardias
  • Los datos oficiales de las comunidades autónomas indican una participación muy baja y desigual, con porcentajes que van desde el 19,99 % en Galicia hasta el 1,47 % en Aragón, aunque algunos sindicatos territoriales estiman cifras superiores al 70 %
  • A pesar de la huelga, los servicios mínimos de urgencias se mantienen y la mayoría de los centros sanitarios no han sufrido interrupciones graves en la atención
  • Ejemplos concretos muestran que en algunos lugares, como el centro de salud del Porvenir en Sevilla, ningún médico está de paro y algunos profesionales desconocen la convocatoria por falta de información.

Gonzalo López Peña, residente de cirugía torácica en el Hospital Gregorio Marañón (Madrid), informó que su servicio decidió mantener la actividad quirúrgica: “No se nos ha impedido hacer huelga, pero hemos optado por seguir trabajando, respetando la reivindicación”. Añadió que la principal prioridad de los médicos es “cambiar las guardias de 24 horas”.

En el Hospital Clínico de Valencia, la atmósfera era relativamente tranquila. “Ni me había enterado”, comentó una fisioterapeuta mientras tomaba café en una terraza frente al hospital. En una cafetería cercana, tres médicas de anatomía patológica conversaban sobre la necesidad de la huelga: “Falta un poco de corporativismo médico; las condiciones son tan precarias que no nos dejan ni pensar”. Una de ellas añadió: “Es muy difícil hacer huelga en anatomía patológica porque, si faltamos, los compañeros tienen que cubrirnos, pero apoyamos la protesta”.

Varias manifestaciones se han llevado a cabo para dar visibilidad al paro. En Madrid, una marcha partió del Congreso de los Diputados hacia el Ministerio de Sanidad con la participación de entre 300 y 400 personas, según la Policía. Entre los pancartas se leían lemas como “La ministra maltrata a los médicos”, “Estatuto propio para médicos” y “Más batas, menos corbatas”, acompañados de consignas como “24 sin parar no se puede trabajar”.

Cristian Vale, médico de 34 años del centro de salud Las Paneras (Fuenlabrada), participó en la manifestación convocada por la AMYTS. Argumentó que los médicos no están suficientemente representados en la mesa de negociación del estatuto marco y que, al ser un colectivo minoritario dentro del sistema sanitario, sus necesidades quedan relegadas a decisiones tomadas por otras categorías más influyentes. Vale defendió la necesidad de una normativa específica para los médicos, señalando que el estatuto marco trata de forma homogénea a colectivos con responsabilidades muy distintas. “Si la ministra Mónica García crea un apartado propio para los médicos, aunque no lo llame estatuto propio, en la práctica será lo mismo”, sostuvo.

En Barcelona, una concentración tuvo lugar en la plaza de Sant Jaume, frente al Palau de la Generalitat. Entre los asistentes se encontraba Alex Ternianov, médico de atención primaria de origen búlgaro con 18 años de ejercicio en España. “He visto la privatización de la sanidad pública en mi país y no quiero que eso ocurra aquí”, explicó. Ternianov atiende a más de 40 pacientes al día en su centro y denunció la falta de tiempo suficiente para una atención equitativa: “Es imposible comprender los problemas de los pacientes en cinco minutos”.

A pocos metros del recorrido de la protesta, el centro de atención primaria del Gòtic continuó su actividad con normalidad. “Algunos médicos están de huelga, pero muchos no”, comentó una trabajadora que prefirió mantenerse en el anonimato. Según ella, la atención se mantiene con los mismos tiempos de espera. En el CAP del Raval, la rutina también siguió sin interrupciones, con pacientes aguardando en la sala de espera con mascarilla por casos de gripe y citas programadas.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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