Las comunidades afectadas por el derrame en el golfo elevan la presión convocando a protestas

La respuesta tardía y poco clara del Gobierno frente al derrame de petróleo que ha manchado las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas ha agotado la paciencia de la ciudadanía. La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, un colectivo de organizaciones y comunidades afectadas que ha seguido el rastro del hidrocarburo y sus efectos desde el inicio, ha convocado una jornada de protestas para este domingo en las distintas regiones perjudicadas.

Jornadas de protesta en la costa del Golfo
Según el último comunicado publicado el lunes, la contaminación del crudo ya alcanza 933 kilómetros de playa. En el puerto de Veracruz, la “Marcha por el Mar” partirá a las 16:30 frente al asta de bandera en el malecón, donde se llevarán a cabo diversas actividades. En Pajapan, la movilización está programada para las 8:00 a.m. y también se concentrará en la laguna del Ostión, contaminada por el chapopote y que ha obligado a imponer una veda de pesca.
La convocatoria de la Red en sus redes sociales exige “soluciones integrales ante el desastre ambiental que está impactando los ecosistemas, la economía y la salud” de las comunidades afectadas. Los pescadores, cuyo sustento depende de la pesca, denuncian la falta de apoyos para enfrentar la crisis. En una conferencia matutina este miércoles, la presidenta de la Red reiteró que se han otorgado ayudas de 15 mil pesos a través del programa Bienpesca.
El monitoreo de la Red indica que las playas de Sánchez Magallanes y Paraíso, en Tabasco, fueron las primeras en recibir el combustible a principios de marzo. En pocos días el petróleo se extendió hacia el norte, afectando a Coatzacoalcos, Pajapan y Los Tuxtlas (sur de Veracruz). A mediados de mes el crudo llegó a Papantla y Costa Esmeralda; unos días después, entre el 24 y 25 de marzo, arribó a Miramar, Tamaulipas. Los últimos reportes señalan presencia de hidrocarburo en Rancho Nuevo y La Pesca, sumando un total de 96 localidades afectadas.
En un webinar organizado por la Red este lunes, académicos y representantes de las comunidades expresaron su preocupación por la opacidad del Gobierno en la gestión de la tragedia ambiental. Tras la presentación de un informe que señala la presencia de crudo desde principios de febrero en las inmediaciones de Abkatún, en la Sonda de Campeche, Maribel Cervantes, de la comunidad de San Juan Volor en Pajapan, afirmó: “Esta información ha sido investigada de forma colaborativa, responsable y seria. ¿Cómo es posible que la versión oficial diga lo contrario? Además, aún no se sabe cómo ocurrió ni quién es responsable”.
La teoría de las autoridades, que niegan desde el principio la vinculación del derrame con Petróleos Mexicanos (Pemex), apunta a dos “emanaciones naturales” y a un barco no identificado como responsables. Imágenes satelitales revisadas por EL PAÍS muestran que un buque, contratado por la estatal para reparar ductos, permaneció ocho días detenido sobre uno de ellos, con una gran mancha de hidrocarburo a su alrededor. Pemex respondió mediante una nota que “el hecho de que un barco esté detenido en alta mar no implica que exista un ducto roto y fugando”.
Samuel Melo, de Tuxpan, también participó en el webinar y describió la situación en la playa sur de su zona: “El domingo detectamos una gran cantidad de hidrocarburo. En un río de 200 metros, sobre la orilla de la playa, recogimos casi 250 kilos de crudo y aún había más hacia el sur, rumbo a Cazones”. Melo señaló que las limpiezas del Gobierno se han concentrado en la zona norte, “ignoran la otra parte”. “Se percibe un fuerte olor a hidrocarburo; la zona ha sido abandonada y las autoridades no le han prestado atención”, comentó.
En sus redes, el Corredor Arrecifal reiteró: “El Golfo no es zona de sacrificio. Es vida, memoria e identidad”.

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