Juan Villoro: Ser hincha de un equipo es una forma laica de ejercer la religiosidad

Juan Villoro: Ser hincha de un equipo es una forma laica de ejercer la religiosidad

Juan Villoro, escritor mexicano de 69 años, vuelve a lanzar una obra sobre fútbol con la edición de Planeta de su último libro, Héroes número. En él, el autor vuelve a tejer el deporte rey con referencias mitológicas, retomando la idea de Pier Paolo Pasolini de que el juego del balón constituye “la última representación sagrada, el último gran rito que nos queda”.

La nueva publicación se presenta como un “diccionario de gramática futbolera”, una mezcla de crónica, ensayo y memoria que recorre los principales elementos del fútbol: la afición, el balón, la camiseta, las celebraciones y los cronistas. Cada capítulo funciona como una lección de esa lengua propia del deporte, y el primero —dedicado a la afición— se basa en una crónica que Villoro escribió durante el Mundial de Italia 1990, la que él considera la matriz de toda su producción futbolística posterior.

Una trayectoria de relatos y libros que acompañan cada Mundial

Desde su primer cuento sobre un aspirante a delantero que debía elegir entre su novia y el Estadio Azteca, escrito para el Mundial de Argentina 1978, Villoro ha mantenido una relación estrecha con la Copa del Mundo. En 1990, un periódico lo envió a Roma para cubrir los “márgenes del fútbol”, y, coincidendo con los torneos de 1990 y 2014, publicó Dios es redondo (2006) y Balón dividido (2014), obras que ahora reaparecen en la colección Planeta. Cuando se le preguntó si se esperaba otro título, respondió con humor: “No creo que yo sea como Roger Milla”.

El autor también explora los orígenes del balón en la cultura mesoamericana. Señala que, ya en el 1600 a.C., los olmecas fabricaban esferas de caucho mediante la vulcanización natural, a veces mezclándolas con cenizas de muertos para crear una “pelota de resurrección”. Ese juego prehispánico, jugado con codos y ceras, tenía una carga sacramental y representaba la cosmovisión dualista de la época, convirtiendo el campo de juego en el “patio del mundo”, un espacio de encuentro con los dioses.

Puntos Clave
  • Juan Villoro lanza “Héroes número”, una obra que funciona como “diccionario de gramática futbolera”, combinando crónica, ensayo y memoria sobre los elementos del fútbol
  • El libro retoma la idea de Pasolini de que el fútbol es “la última representación sagrada”, vinculando el deporte a mitología y ritual

Villoro denomina “cajas de resonancia” a los hechos mundanos que rodean al fútbol. Rememora anécdotas del Mundial de Italia 1990, como el conflicto entre la cantante Monna y el Vaticano por su uso “exageradamente sexy” de escapularios, la oposición del Partido Comunista al torneo tras la muerte de obreros en la construcción de los estadios, o la polémica de la diputada y actriz porno “Chicholina”. Según el escritor, estos episodios demuestran que el fútbol trasciende la cancha.

En la misma línea, el autor reflexiona sobre la influencia geopolítica del deporte. Menciona a Henry Kissinger, quien, según Villoro, comprendió el potencial del fútbol como herramienta de política exterior estadounidense. Atribuye a Kissinger la presencia de la delegación argentina en el vestuario rival durante el Mundial de 1978 y su apoyo a la exclusión de México en Italia 1990, lo que habría favorecido la promoción del fútbol en Estados Unidos y la organización del Mundial de 1994.

Una de las “cajas de resonancia” que Villoro valora hoy es el auge del fútbol femenino. Lo describe como un “gran cambio del fútbol contemporáneo”, con menos simulaciones, menos críticas al árbitro y una relación más libre con el erotismo. Añade que la ausencia de una idolatría comercial sobre las jugadoras permite una valoración más colectiva del juego.

El último capítulo del libro, titulado “Las mujeres”, es también el más personal. Villoro narra cómo conoció a su esposa Sofía, quien siempre llevaba un balón en el asiento del copiloto de su coche. La historia se entrelaza con la figura de una jugadora que, a los 41 años, sigue capitaneando a “La Resistencia”, un equipo femenino que lleva su nombre como símbolo de lucha.

Para cerrar, Villoro evoca la frase del escritor español Manuel Vázquez Montalbán: “El fútbol es una religión en busca de un Dios”. Al igual que los mayas confiaban en los Bacabs y los católicos en sus ángeles, el futbolista que marca un gol se convierte en intermediario entre la pasión humana y lo trascendental, conectando la fe popular con la magia del juego.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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