La nueva política energética revela 4 proyectos y una sorpresa con Cárdenas

Energía renovable y políticas sostenibles en México

El gobierno de Claudia Sheinbaum avanza con cautela en una transformación energética que podría abrir la puerta al uso del fracking en México, una técnica hasta ahora vetada durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Aunque no se han hecho anuncios formales, movimientos discretos pero significativos indican que el Ejecutivo federal está preparando el terreno para permitir la exploración y extracción de hidrocarburos no convencionales, particularmente gas natural, bajo esquemas de inversión mixta. La Secretaría de Energía, encabezada por Luz Elena González, trabaja en cuatro proyectos piloto que incluyen tanto hidrocarburos convencionales como no convencionales, este último un término que, aunque más técnico, alude directamente al fracking.

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Un giro con matices políticos y técnicos

El avance se da en medio de cálculos políticos y exigencias técnicas que deben resolverse antes de cualquier decisión pública. Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados y cercano a la presidenta, ha señalado que las principales premisas en discusión son las reglas para la protección ambiental, el cuidado del agua y las condiciones para las coinversiones público-privadas. “Necesitamos definir cómo protegemos el medio ambiente y cómo asociarnos con el sector privado para elevar nuestra soberanía energética, sobre todo en gas, porque hoy dependemos mucho de Estados Unidos”, afirmó.

Este replanteamiento coincide con el nombramiento de Cuauhtémoc Cárdenas, histórico líder de la izquierda mexicana y símbolo de la transición democrática, como presidente de la nueva Comisión Consultiva del Petróleo. A sus 91 años, Cárdenas tendrá la tarea de analizar las tendencias globales y nacionales en la industria energética y emitir recomendaciones estratégicas para Petróleos Mexicanos (Pemex). Su figura, cargada de peso simbólico —hijo de Lázaro Cárdenas, arquitecto del nacionalismo petrolero—, parece destinada a dar legitimidad política a un giro que podría generar resistencia dentro del propio partido.

Puntos Clave
  • Avance discreto del gobierno de Claudia Sheinbaum hacia la posible apertura del fracking en México
  • La Secretaría de Energía desarrolla cuatro proyectos piloto que incluyen hidrocarburos no convencionales
  • Se discuten reglas para protección ambiental, cuidado del agua y coinversiones público-privadas en el sector energético
  • Nombramiento de Cuauhtémoc Cárdenas como presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo, con un fuerte simbolismo político y histórico

El debate sobre el fracking

Energía renovable y proyectos de Cárdenas
  • La fractura hidráulica, conocida como fracking, ha sido un tema tabú en el discurso oficial durante años, vetado expresamente por López Obrador por razones ambientales y de soberanía.
  • Sheinbaum, sin embargo, ha reconocido que la técnica está “en evaluación” y que se estudian “todos los mecanismos” para aumentar la producción de gas natural, siempre garantizando la soberanía energética y la protección ambiental.
  • México cuenta con importantes yacimientos de gas no convencional, especialmente en Coahuila, Tamaulipas y Veracruz, cuya explotación requiere precisamente del fracking.
  • Actualmente, el país importa cerca del 75% del gas que consume, principalmente desde Estados Unidos, donde esta técnica es la base del modelo energético.

Fuentes del sector privado confirman que la Secretaría de Energía ya ha comenzado a socializar con empresas los esquemas de inversión mixta para proyectos en hidrocarburos no convencionales. Sin embargo, el historial de Pemex en la atracción de inversión privada no es alentador: convocatorias anteriores obtuvieron escasa respuesta por ambigüedades regulatorias, plazos cortos y condiciones poco atractivas. El nuevo gobierno busca evitar esos errores, aunque el escepticismo en el sector persiste.

Resistencias y presiones

El posible giro energético enfrenta fuertes resistencias. Organizaciones ambientalistas como la Alianza Mexicana Contra el Fracking y Greenpeace han advertido que permitir el fracking sería una traición a las promesas de campaña de Sheinbaum, quien afirmó que no se permitiría esta técnica. Por otro lado, sectores industriales y expertos en energía insisten en que no hay tiempo que perder: “No podemos retrasarnos más”, ha insistido Ramírez Cuéllar.

El gobierno parece optar por un camino paulatino: primero establecer las reglas del juego, luego lanzar los proyectos y, finalmente, tomar la decisión política más delicada. Aunque aún no hay fechas definidas, el debate está cada vez más cerca de su punto crítico. El discurso oficial evita mencionar directamente la palabra “fracking”, pero el mensaje es claro: México está dispuesto a explorar todas las tecnologías para reducir su dependencia energética.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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