El PP rechaza el modelo de financiación y promete derogarlo, pero no descarta que algunos barones se acojan a él si se aprueba

Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que, de resultar elegido presidente del Gobierno, su principal objetivo será ofrecer un nuevo modelo de financiación autonómica que satisfaga a todas las comunidades. El Partido Popular ha calificado de “insolidaria” la propuesta presentada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la ha descrito como una iniciativa que avanza prácticamente solo con el apoyo de Cataluña, la cual el Ejecutivo pretende someter a aprobación antes de finalizar 2026.
En caso de que el modelo de Montero sea aprobado y se ponga en vigor tras la negociación de la investidura, el PP asegura que derogará esa normativa y la reemplazará por una ley propia en menos de un año desde la toma de posesión de Feijóo en la Moncloa.
El plan alternativo del PP
El partido ya está trabajando en un documento que recogerá los lineamientos de su propuesta. Según fuentes cercanas a Génova, el texto, que se presentará en la cumbre extraordinaria del PP en Zaragoza el próximo domingo, actualizará los principios acordados en septiembre de 2024, cuando el líder del partido y los presidentes autonómicos firmaron el documento “España somos todos”. En esa ocasión se denunció la “bilateralidad tramposa” del Gobierno con Cataluña y se exigió la creación de un fondo de financiación temporal mientras se negociaba una nueva fórmula.
El nuevo esquema del PP, aún sin cifras concretas, se basa en la defensa de la igualdad entre todas las comunidades, con la premisa de que “todos ganen mucho y todos pierdan algo”. El partido argumenta que solo el Gobierno dispone de los datos económicos necesarios para diseñar las ecuaciones que determinarían la distribución de recursos.
Mientras tanto, la ministra Montero ha reiterado que el modelo que propone, que incluiría unos 21.000 millones de euros adicionales para todas las comunidades, mantendría a Cataluña dentro del régimen común y la ubicaría entre las más beneficiadas, al igual que Andalucía, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. Según la propuesta, la brecha de financiación per cápita se reduciría de los actuales 1 500 euros a unos 700 euros.
Feijóo, en sus redes sociales, ha calificado de “revelador” el consenso alcanzado por todas las comunidades, salvo una, y ha afirmado que “un condenado por malversación no puede ser el arquitecto del nuevo modelo de financiación autonómica”.
En el entorno del líder del PP se reconoce la dificultad de diseñar un sistema que incorpore las distintas demandas de los “barones” autonómicos. Las fuentes del gabinete de Feijóo consideran poco probable que el modelo de Montero llegue a término, señalando que el foco ahora está en impedir su aprobación.
La ministra Montero, durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera, ha recordado que las comunidades podrán decidir si se acogen o no al nuevo sistema, siempre que el Congreso le otorgue el visto bueno antes de final de año. Ante esta coyuntura, los consejeros de Hacienda del PP han respondido de forma evasiva a preguntas concretas sobre la posible adhesión de las comunidades al modelo de Montero.

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