Trump ha desatado una guerra que no podrá controlar según experto en Irán

Donald Trump y bandera de Irán en tensión geopolítica

El experto en seguridad iraní Ali Vaez, físico nuclear y director del programa para Irán en el International Crisis Group, considera que la decisión del expresidente estadounidense Donald Trump de retirarse del acuerdo nuclear de 2015 fue un error estratégico que allanó el camino hacia el conflicto actual entre Estados Unidos, Israel e Irán. Vaez, quien participó en los esfuerzos diplomáticos que llevaron al pacto, asegura que el acuerdo había colocado al programa nuclear iraní bajo la supervisión internacional más estricta de la historia, limitando drásticamente la capacidad del país para desarrollar armas nucleares.

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El precio de la ruptura del acuerdo nuclear

“Ese fue el pecado original”, afirma Vaez en una entrevista telefónica desde Ginebra. Según él, si el acuerdo hubiera permanecido vigente en 2025, Irán solo habría contado con una quinta parte del material necesario para fabricar una bomba atómica, y las restricciones se habrían mantenido hasta 2030. La retirada de Estados Unidos, sostiene, fue el primer paso hacia una guerra que ahora amenaza con desestabilizar toda la región. “Si Irán está más cerca del umbral nuclear, es por culpa de Trump”, recalca.

Respecto a las negociaciones previas al conflicto, Vaez considera que carecieron de seriedad. “No fueron ni profesionales ni creíbles. Los equipos estadounidenses no llevaban expertos técnicos y buscaban respuestas simples de ‘sí’ o ‘no’, algo inadmisible en tratados tan complejos”. En su opinión, Trump optó por la peor alternativa: una intervención militar que, en lugar de resolver el problema, solo lo pospuso temporalmente. “La opción militar compró ocho meses; la diplomacia habría comprado 15 años con un costo mucho menor”, señala.

El ascenso del poder de la Guardia Revolucionaria

Donald Trump y bandera de Irán en fondo tenso
  • Las sanciones de “presión máxima” impuestas por Trump permitieron a la Guardia Revolucionaria enriquecerse mediante redes de contrabando y mercados negros.
  • La muerte del líder supremo Ali Jameneí y el ascenso de Mojtaba Jameneí, quien debe su posición a la Guardia, ha consolidado a este cuerpo como la fuerza más poderosa del país.
  • Lo que Estados Unidos pretendía como un aislamiento de los sectores duros terminó fortaleciéndolos y colocándolos en el centro del poder político iraní.

Vaez destaca que las sanciones, aunque debilitaron la economía iraní, no lograron su objetivo principal: cambiar el comportamiento del régimen. “Las sanciones no impidieron que Irán financie a sus aliados en la región, siga desarrollando misiles y drones, ni que coopere con Rusia en Ucrania. Lo único que lograron fue devastar a la clase media, que es precisamente el sector más proclive a las reformas y el mejor aliado de Occidente dentro de Irán”.

Puntos Clave
  • La retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 fue un error estratégico que allanó el camino hacia el actual conflicto entre EE.UU., Israel e Irán
  • El acuerdo limitaba drásticamente el programa nuclear iraní bajo supervisión internacional, y su ruptura ha acercado a Irán al umbral nuclear
  • Las negociaciones bajo Trump carecieron de seriedad, sin expertos técnicos y con enfoques simplistas inadecuados para tratados complejos
  • Las sanciones de "presión máxima" fortalecieron económicamente a la Guardia Revolucionaria iraní mediante contrabando y mercados negros

El colapso de la sociedad civil

Según el analista, el debilitamiento económico provocado por las sanciones, sumado a la represión interna, dejó a la sociedad iraní atrapada y sin capacidad de acción. “El liderazgo de los movimientos sociales está encarcelado, y las bases sociales están desgastadas. No estaban en condiciones de ser un agente de cambio”.

Respecto a la invasión de Irak en 2003, Vaez afirma que tuvo un profundo impacto en la estrategia de defensa iraní. “Vieron cómo Estados Unidos eliminó rápidamente el mando central de Sadam Husein. Eso los llevó a desarrollar una doctrina de defensa descentralizada, en mosaico, donde cada una de las 31 provincias puede operar de forma autónoma si el centro de mando es destruido”.

A pesar de las protestas sociales recientes, Vaez considera que el régimen, aunque más débil, sigue siendo fuerte frente a la población. “Tiene 250.000 efectivos en la Guardia Revolucionaria y casi un millón en la milicia Basij. Para desmantelar su capacidad represiva, harían falta tropas en el terreno, y eso abre la puerta a una guerra civil si se arman a los opositores”.

“El régimen ya era homicida, ahora también es suicida”, advierte. “Está dispuesto a incendiar toda la región con tal de sobrevivir. Mató a miles de civiles en enero para mantenerse en el poder. Eso cambia las perspectivas: será muy difícil que Irán transite hacia la democracia tras esta guerra”.

¿Hay salida al conflicto?

Para Vaez, las posibilidades de un alto el fuego son limitadas. “Trump puede declarar victoria diciendo que eliminó líderes clave y destruyó instalaciones nucleares, pero si el estrecho de Ormuz sigue cerrado y el régimen permanece en el poder, esa victoria será frágil”. Irán, por su parte, podría mantener el bloqueo marítimo hasta obtener concesiones.

“Lo que empezó como una guerra opcional se ha convertido en una guerra de necesidad para Trump, que ahora no puede terminar unilateralmente. Atacar la infraestructura iraní podría desencadenar represalias masivas, colapsar la economía global y dejar a la región en ruinas durante años. Trump ha iniciado una guerra que ya no puede controlar”.

En cuanto a los objetivos de Estados Unidos e Israel, Vaez cree que Trump fue impulsado por deseos de hacer historia y por consejeros belicistas. “Israel quiere el colapso del Estado iraní, pero un Irán fallido generaría más radicalización y resentimiento, que también podrían volverse contra ellos. Además, los demás países de la región, que ahora sufren los ataques iraníes, no querrán ver a Israel como la potencia hegemónica sin rivales”.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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