Marco Mezquida odia la Navidad y su confesión te dejará en shock

El pianista y compositor menorquín Marco Mezquida (1987) presenta su nuevo disco *Tàctil*, un proyecto profundamente sensorial que explora la dimensión física y emocional de la música. Acompañado por el violonchelista Martín Meléndez y el percusionista Aleix Tobias, Mezquida despliega una propuesta en la que el sonido trasciende lo auditivo para convertirse en una experiencia tangible, casi orgánica. El álbum, que combina composiciones propias con arreglos de gran sensibilidad, refleja su visión de la música como un acto de contacto directo con el cuerpo, la emoción y el alma.

La música como experiencia táctil
Para Mezquida, *Tàctil* es mucho más que un título conceptual: es una declaración de intenciones. “Es nuestra joie de vivre, alegría y pasión en la música”, explica. “Nuestra conexión personal y colectiva en la manera de escuchar, sentir y expresarnos a través del tacto, percutiendo, rasgando, acariciando membranas, cuerdas, teclas… y almas”. En sus palabras, el sonido, aunque aparentemente etéreo, posee una energía capaz de impactar, penetrar y transformar. “La música no ocupa espacio, pero nos habita”, subraya, destacando su condición tanto física como metafísica.
El disco también es un acto de compromiso ético. Mezquida dedica *Tàctil* al pueblo palestino, en un gesto de respeto y solidaridad frente a “toda la injusticia y sufrimiento vividos”. Esta dimensión humanista atraviesa todo el proyecto, reforzando la idea de que la música no es solo arte, sino también empatía y memoria.
Referencias, ídolos y obsesiones musicales

Sobre sus influencias, Mezquida reconoce que es difícil delimitarlas. “No lo sé, los sigo buscando”, admite. Entre sus referentes aparecen nombres tan dispares como Carlo Gesualdo, Maurice Ravel, Paul McCartney, Keith Jarrett o Leo Masliah. “Cada uno es un mundo”, afirma, aunque no duda en señalar a los Beatles y a Jarrett como sus grandes ídolos, fundamentales en su decisión de dedicarse a la música.
Sus deseos escénicos también revelan una personalidad curiosa y ecléctica. Le habría gustado escuchar en vivo a figuras como Chopin, Bill Evans, Miles Davis, Maria Callas o Frank Zappa. Y si hubiera podido tocar con alguien, sería “a dúo con Freddie Mercury”, confiesa con admiración.
Composición y proceso creativo
- La canción que más le habría gustado componer es una melodía sencilla y hermosa como *I Will* de Paul McCartney o alguna de las piezas del ciclo *Kindertotenlieder* de Mahler.
- Durante el proceso compositivo, suele tener en bucle en su cabeza canciones como *La cosquillita* de Juan Luis Guerra o fragmentos de sus propias obras aún no terminadas.
- Define su autorretrato musical como *Love Me Tender* en versión de Elvis Presley o la cuarta canción del ciclo *Kindertotenlieder*, interpretada por Janet Baker.
Lecturas, visionados y visiones del mundo
En su mesilla de noche tiene ahora *Como agua para chocolate*, de Laura Esquivel, y *El juego interior del tenis*, de W. Timothy Gallwey. Entre las películas que más ha visto destacan *Cena perpetua*, *Down by Law* y *La última noche de Boris Grushenko*. En cuanto a series, reconoce no ver muchas, aunque disfrutó *Cuéntame cómo pasó* y algunos episodios de *Black Mirror*.
El último disco que le entusiasmó fue *Alice*, de Tom Waits, o *Panical*, de Alba Careta. Recientemente, asistió al montaje de *El mestre i Margarida* en el Teatre Lliure y a la ópera *Alexina-B*, de Raquel García-Tomás, que califica como “maravillosa”.
Preferencias culturales y posturas personales
- Si pudiera vivir en un museo, elegiría pasar entre semana en el Louvre o el Museo Vaticano, y los fines de semana en la Galería Borghese.
- Sus personajes históricos favoritos son Ernest Shackleton, Leonardo da Vinci y Hildegard von Bingen.
- Entre las tradiciones que considera sobrevaloradas está la celebración anual de la Navidad: “Con una vez cada cuatro años sería más que suficiente”.
- Evitaría cualquier trabajo que implique estar frente a una pantalla más de cuatro horas diarias, que requiera música ambiente de baja calidad o que se base en la violencia, el maltrato o la falta de respeto.
Si no hubiera sido músico, le habría gustado ser jugador de ping pong, jardinero o cuidador de personas mayores. Una lista que refleja su atracción por las actividades que combinan precisión, cercanía humana y conexión con lo natural.

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