Sergi y Xavi Aragonés hermanos en la sangre rivales en el campo

Sergi y Xavi Aragonés, hermanos futbolistas rivales

Dos días antes de que dé comienzo la Copa del Rey de hockey sobre patines, Sant Sadurní d’Anoia respira tranquilidad, interrumpida apenas por las conversaciones en las terrazas y algunos carteles que ya anuncian el torneo. Los vecinos saben que, desde este jueves hasta el domingo, el pueblo se transformará en una fiesta del deporte, con hinchas de distintos clubes compartiendo el entusiasmo hasta que suene el pitido inicial. Sin embargo, en casa de los Aragonés, la euforia aún no se siente. Allí, la emoción se contiene: Xavi y Sergi, hermanos y jugadores profesionales, se enfrentarán en la pista, uno con la camiseta roja del Noia, el otro con los colores azulgrana del FC Barcelona. Su madre, Rosa, y su padre, Jordi, no quieren perdedores en esta primera batalla familiar.

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Una rivalidad que nace en casa

“El Barça es mucho Barça, pero el año pasado ya les ganamos y sabemos que podemos repetirlo”, dice Xavi con una sonrisa desafiante. Sergi no se queda atrás: “Esta vez no vas a ganar. Llevamos tiempo concentrados, pensando solo en este partido. No queremos que se repita la historia”. Ambos, sentados a la mesa familiar, han acordado no volver a hablar del encuentro hasta que finalice. Ahora toca aislarse, enfocarse y prepararse para el duelo que pondrá a prueba su profesionalismo, aunque no su hermandad.

Su relación con el hockey comenzó en la infancia, entre patios domésticos y partidos improvisados. Sergi siguió los pasos de su hermano mayor, Jordi, quien llegó a formar parte de la selección española en categorías inferiores. “Aquí lo más común es jugar al hockey. Tenemos dos clubes: el Sant Josep, de base, y el Noia, donde muchos empiezan a competir”, explica. Xavi, en cambio, llegó al deporte de rebote: “Todo mi material era doblemente heredado… y siempre me tocaba de portero porque era el pequeño”. Las disputas eran intensas, con palos rotos y tensiones que dejaban a su madre exhausta. “Siempre fuimos muy competitivos”, reconoce Sergi. Pero al sonar la campana de la cena, todo quedaba atrás. “Era como si nunca hubiera pasado. Volvíamos a ser hermanos”, completa Xavi.

Un legado que sigue vivo

Sergi y Xavi Aragonés, hermanos y rivales deportivos
  • En Sant Sadurní, el hockey sobre patines es una tradición arraigada, comparable al balonmano en Granollers o al hockey hierba en Terrassa.
  • Los jóvenes aún juegan en las calles, movidos por el ejemplo de jugadores locales que llegaron a la élite.
  • Tanto Xavi como Sergi destacan el orgullo de representar a su pueblo y de inspirar a nuevas generaciones.

“Aquí el hockey está muy vivo”, asegura Sergi. “Es algo instaurado. Los niños nos miran con admiración, igual que nosotros mirábamos a los jugadores de antes”. Aunque reconoce que, por jugar en el Barça, no es tan accesible para los más pequeños: “Quizá no se atreven a acercarse. En cambio, a Xavi le paran por la calle para hablar de la Copa, la Copa, la Copa… A veces hasta tengo que decirles que se tranquilicen. Pero ya llega”.

Puntos Clave
  • Dos hermanos, Xavi y Sergi Aragonés, se enfrentarán en la Copa del Rey de hockey sobre patines jugando por equipos rivales: Noia y FC Barcelona
  • Sus padres no quieren perdedores en este duelo familiar y viven con tensión emocional el próximo encuentro
  • Los hermanos acordaron no hablar del partido hasta que finalice para mantener el enfoque y preservar su relación fraternal
  • Su pasión por el hockey comenzó en la infancia con partidos improvisados en casa, marcados por una alta competitividad y el legado deportivo familiar

La formación académica también fue una prioridad en casa Aragonés. Ambos hermanos crecieron con la idea de que el deporte no garantizaba un futuro estable. Xavi, fisioterapeuta, compagina su carrera profesional con el hockey. Sergi, ingeniero químico, decidió no ejercer porque el salario del Barça le permite dedicarse al deporte de forma exclusiva. “Se puede vivir del hockey, sí. Los clubes están invirtiendo más y la trayectoria es positiva”, dice Sergi. Pero Xavi matiza: “No aconsejaría a ningún niño poner todos sus huevos en esta cesta. Es fundamental tener estudios, tener la tranquilidad de que podrás labrarte un futuro aunque no llegues”.

Camino a la élite

Sergi se formó en la cantera del Barça, pero sin espacio en el primer equipo, emprendió un camino que le llevó al Noia, al Benfica, al Reus y de vuelta al Palau Blaugrana. Xavi, formado en el Noia, pasó por el Vilafranca —donde también terminó sus estudios—, el Lleida, y regresó a su club de siempre. Ambos recorrieron trayectorias distintas, pero con el mismo hilo conductor: esfuerzo, disciplina y amor por el deporte.

En casa, el hockey sigue siendo protagonista. “Creemos que no hablamos tanto de esto, pero nuestras parejas dicen que demasiado”, bromea Sergi. “Sale naturalmente: hablamos del otro, de la liga, de Europa, de cómo evoluciona el juego”, añade Xavi. “Ahora el hockey está volviendo a enganchar. Hay debate en redes, los pabellones se llenan… Se están recuperando tiempos bonitos”. Sergi completa: “Se está mejorando incluso en lo deportivo: hay reglas que favorecen el espectáculo, más contacto permitido, equipos más verticales… Ya no se juega solo con defensas cerradas”.

El Noia, eliminador del Barça en cuartos la temporada pasada, sueña con repetir la gesta. “El Barça ha pasado por dificultades económicas, pero sigue teniendo un gran equipo y compite por todo”, reflexiona Sergi. “Hubo cambio de entrenador, y los proyectos necesitan tiempo. Pero ahora llega el tramo clave, donde se ponen las notas. Y no hay mejor partido para demostrar que estamos listos que enfrentarse al Noia: es el duelo que más me gusta”. Xavi, por su parte, mantiene la fe: “Todos piensan que el Barça es el mejor, pero los demás también hemos avanzado. Cada vez somos más profesionales. Será difícil, pero el año pasado nos mostró que se puede. Y en casa somos muy fuertes”.

Esta tarde, en La Galia, los hermanos se verán las caras. Al final, se darán la mano. Luego vendrán las bromas, las pullas, las risas. Y también el abrazo. Porque hoy son rivales. Pero siempre serán hermanos.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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