La reinvención del murder mystery: Dalí como sospechoso de asesinato, turistas en Lisboa imitando a Sherlock y famosos jugando al Cluedo

El género del murder mystery vuelve a cobrar fuerza en la programación televisiva y de streaming de este año, con propuestas que intentan renovar la fórmula clásica: un grupo de personajes encerrados en un lugar aislado tras un asesinato, obligados a descubrir al culpable antes de que vuelva a ocurrir.

Miniseries y comedias que reinventan el “whodunit”
Tras el éxito de la serie Solo asesinatos en el edificio y la saga cinematográfica Puñales por la espalda, la temporada 2024‑2025 se llena de nuevas propuestas. Entre ellas destacan la miniserie Esto no es un misterioso asesinato, disponible en Filmin, y la comedia Si es martes, es asesinato, estrenada en Disney+. Además, Antena 3 prepara el especial Una fiesta de muerte, que combinará elementos de reality y ficción.
La primera de estas producciones, Esto no es un misterioso asesinato, fue creada por el guionista belga Paul Baeten, quien celebra la repercusión internacional que está teniendo la serie en toda Europa. “El murder mystery es un género que gusta a todas las edades. Es el primer proyecto en el que literalmente todos en mi entorno, desde mi hija adolescente hasta mis abuelos, dijeron: ‘¡Quiero verlo!’”, comentó Baën a prensa española antes de su estreno en territorio nacional.
La trama se inspira en un hecho real: la exposición de arte surrealista de 1936 que reunió a los grandes maestros del movimiento. Un joven René Magritte es invitado a una finca inglesa donde también están presentes Salvador Dalí, su esposa Gala, Lee Miller, Man Ray y Max Ernst. Cuando aparece un asesino en serie y la intervención de Scotland Yard obliga a los artistas a permanecer encerrados, la serie combina referencias artísticas —incluido el título, aludiendo a la famosa obra “Esto no es una pipa” de Magritte— con una atmósfera de humor negro.
Baeten explica que el objetivo es presentar a los personajes famosos antes de que alcanzaran la fama, de modo que el guion pueda “amoldarlos a la ficción”. Cada crimen recrea visualmente una de las obras surrealistas de los protagonistas, creando un juego de falsas apariencias que enriquece la trama.
Por su parte, Si es martes, es asesinato es una apuesta por el humor español dentro del mismo género. El director Salvor Calvo, conocido por La fiera y Los últimos de Filipinas, colabora con el showrunner Carlos Vila para ofrecer una historia en la que un grupo de turistas españoles, liderados por un reparto encabezado por Álex García, Inma Cuesta, Ana Wagener y Biel Montoro, se ve atrapado en un hotel de Lisboa tras descubrir el cadáver de uno de sus compañeros.
Calvo destaca que la serie busca “un proyecto que mi hija de ocho años también pueda disfrutar”, subrayando la transversalidad del género cuando se combina con un tono más ligero. Según el director, el atractivo del murder mystery radica en su carácter interactivo: el espectador se convierte en un sujeto activo que intenta resolver el enigma junto a los personajes, en lugar de ser un mero receptor pasivo de información.
Los escenarios también juegan un papel fundamental. La Lisboa mostrada en la serie es descrita como “bella, decente y misteriosa”, con calles estrechas y escaleras que añaden una dimensión casi de personaje propio. El hotel donde se desarrolla gran parte de la acción es un palacete semideshabitado en Sintra, que el propio Calvo compara con una película de Wes Anderson por su estética lúgubre y cuidadosa.
El enfoque de combinar el suspense con la risa, según Calvo, se basa en que los personajes vivan el asesinato como un hecho trágico que, por contraste, genera situaciones divertidas, provocando que el espectador también se ría de la ironía de la situación.
El murder mystery también ha encontrado espacio en la televisión de formato reality. El programa Traitors, importado de Holanda, encerraba a participantes en un castillo donde una minoría, los “traidores”, debía asesinar a otro concursante cada noche mientras los demás trataban de descubrir su identidad. Aunque la versión española en Antena 3 no alcanzó el éxito esperado, la productora Atresmedia ha decidido darle una vuelta más amable con Una fiesta de muerte.
En este nuevo formato, presentado por Ángel Llàcer, siete celebridades son reunidas en un evento nocturno—la primera edición se rodará en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid—y deben descubrir quién entre ellos es el asesino. La productora ejecutiva, Melisa Moya, explica que el programa combina pruebas de habilidad, pistas y un juego híbrido entre Traitors y Mask Singer, buscando una experiencia inmersiva que involucre tanto a los participantes como a la audiencia.
Moya destaca la importancia de contar con protagonistas atractivos y diferentes, y de añadir un “gran anfitrión”, en este caso Llàcer, para guiar la dinámica. Además, la emisión incorpora una mecánica interactiva mediante códigos QR que permite a los espectadores participar en tiempo real y competir por un premio de 3 000 euros.

Deja una respuesta