La semana comienza con cielos despejados en buena parte del país, pero se prevé la llegada de una nueva borrasca al final del día

España iniciará la semana con buen tiempo en la mayor parte del territorio, con cielos poco nubosos y despejados, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). No obstante, la estabilidad que ha caracterizado a los últimos días de Semana Santa será breve.

Al final del día se prevé la llegada de una nueva borrasca procedente del océano Atlántico, que introducirá bandas de nubes y precipitaciones acompañadas de una masa de aire inestable de origen subtropical. Este cambio de tendencia podría afectar a Galicia y a otras zonas del tercio occidental del país, sin descartar la posibilidad de tormentas.
Posibles impactos de la borrasca
El ciclón extratropical se irá gestando al oeste de la Península y se espera que favorezca la presencia de calima, debido al polvo en suspensión. El portavoz de Aemet, Rubén del Campo, ha señalado que “probablemente dará lugar a lluvias del oeste y sur” a partir del martes.
En la actualidad todavía no se ha asignado un nombre a la perturbación y, según Del Campo, resulta difícil precisar con exactitud su trayectoria y las áreas que recibirán las precipitaciones más intensas.
El organismo meteorológico mantiene el aviso de nivel amarillo en Cádiz por oleaje y rachas de viento de hasta 80 km/h. Asimismo, advierte que las temperaturas experimentarán altibajos en el oeste y centro de la Península: subirán en el norte de Galicia y el Cantábrico, mientras que descenderán en zonas del Levante y el suroeste, con variaciones mínimas en el resto del país.
De cara al fin de semana, se anticipa un descenso generalizado de las máximas, acercándose a los valores típicos de finales de mayo o principios de junio. “En general, hablaremos de valores altos para la época del año, especialmente los diurnos, que estarán entre 5 y 10 °C por encima de lo normal”, ha comentado Del Campo.
Se esperan máximas entre 25 °C y 30 °C en Galicia, el Cantábrico, la meseta norte y el noreste peninsular, mientras que en los valles bajos cantábricos podrían superar los 30 °C.

Deja una respuesta