Abrazaremos el caos por ti: la pequeña revolución universal de tener un bebé convertida en libro

El libro Abrazaremos el caos por ti (Lunwerg, 2025) llega al mercado como una reflexión profunda sobre el impacto que supone la llegada de un recién nacido en la dinámica familiar y en la forma de habitar el mundo. La obra está escrita por Silvia Nanclares, editora y activista cultural de 50 años originaria de Mrid, y cuenta con las ilustraciones de María Hesse, artista de 43 años nacida en Huelva. Ambas autoras exploran cómo el nacimiento de un bebé obliga a reinventar los vínculos, los ritmos y las identidades que conforman una familia.

Un año de vivencias: la investigación en un grupo de crianza

Para dar cuerpo a su propuesta, Nanclares y Hesse acompañan durante el primer año a distintas familias que forman parte de un grupo de crianza organizado por la matrona del centro de salud de un barrio cualquiera de Mrid. A pesar de la variedad de modelos familiares y de los contextos socio‑económicos, emergen preocupaciones comunes: el miedo, la soledad, las dudas, el cansancio y la sensación de que el sistema de apoyo es insuficiente. Según la autora, esas experiencias están condicionadas, sobre todo, por dos factores estructurales: la salud de la madre y del bebé (parto sin complicaciones, ausencia de ingresos hospitalarios) y las condiciones materiales, como el acceso a permisos retribuidos, la estabilidad laboral o la seguridad de la vivienda.

“Si esos dos pilares están firmes, todo lo que venga después es más manejable. Y cuando además se cuenta con servicios públicos de calidad, la situación mejora notablemente”, explica Nanclares.

En el libro se cita: “Cuántas veces juzgamos las decisiones de crianza de otras familias como si fuéramos libres para tomarlas”. Las autoras subrayan que la logística cotidiana depende de la flexibilidad laboral, de la red de apoyo, de los ahorros y, a veces, de la suerte. Hesse, madre de un hijo, relata que aprendió rápidamente a no dar demasiada importancia a las opiniones ajenas y a dejar de seguir manuales de crianza. “Mis referentes son personas reales: amigas cuyo modo de criar me inspira”, afirma.

Sin embargo, también reconoce la dificultad de no juzgar, pues ese juicio suele servir para validar nuestras propias elecciones. Por ello, destaca la necesidad de silenciar esas voces críticas y, sobre todo, de apoyar a los demás.

Un momento de crisis

Lejos de los discursos románticos y de los consejos de “parenting”, el libro describe el posparto como una crisis vital, una montaña rusa de subidas, bajadas, bucles y frenazos. Nanclares, madre de dos hijos, señala que la sociedad carece de una verdadera escucha de esta etapa, que implica tanto un fuerte componente fisiológico (dolores, lactancia) como emocional (relaciones de pareja, dinámica familiar). “Cuando nace una vida, todo se vuelve celebración, pero falta reconocer la complejidad y la crisis que conlleva convertirse en madre y en familia”, advierte.

Hesse, por su parte, habla del duelo que supone perder la identidad previa a la maternidad. “Poco a poco recuperas fragmentos, pero ya no eres el centro de tu vida”, reflexiona. Propone, incluso, la idea de realizar un ritual de despedida de la vida anterior para asimilar mejor el cambio.

El concepto de “Big Bang” que recurre en la ilustración del libro simboliza la destrucción de lo conocido para dar paso a algo nuevo y bello, una visión que, según la ilustradora, abre la puerta a una familia sin barreras de sexo o raza.

Reinventar la tribu

A pesar de la hiperconectividad, la soledad y la incomprensión en torno a la crianza persisten. Nanclares atribuye esta situación a la transición de saberes transmitidos oralmente a una sociedad de consumo donde todo se convierte en un producto que se puede comprar. Por eso, el libro rinde homenaje a los servicios públicos, como las matronas, que facilitan la creación y el mantenimiento de grupos de crianza.

“Disponer de centros de salud cercanos, espacios de encuentro, parques adecuados y una ciudad que te abrace es esencial para construir vidas más habitables”, afirma la autora.

Las reuniones de los grupos de crianza funcionan como refugios seguros donde las familias comparten experiencias, desahogan emociones y encuentran complicidad. “Te juntas con gente que está en el mismo momento vital y sabes qué decir”, comenta Nanclares, recordando la importancia de la “tribu” que, según diversas autoras, es fundamental para la crianza.

No obstante, advierte que el término “tribu” puede resultar cargado y, a veces, convertirse en una imposición que aumenta la carga mental de las madres. En Abrazaremos el caos por ti se habla de “madres ninja” que intentan adaptarse al ritmo del trabajo mientras gestionan el posparto, un periodo descrito como caótico y extenuante.

Hesse denuncia la falta de flexibilidad laboral y de tiempo para las familias. “Necesitamos sentir que somos más que profesionales y padres; requerimos tiempo que disfrutan quienes eligen no procrear”, sostiene. Nanclares añade que, aunque los padres están cada vez más dispuestos a participar, aún les falta experiencia y visión logística para compartir equitativamente la carga de la crianza.

📌 Puntos Clave

  • El libro “Abrazaremos el caos por ti” de Silvia Nancl
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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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