Pitu Aparicio, educadora sexual: Los chavales no conocen el clítoris

Pitu Aparicio, conocida por su proyecto Mrid y de 37 años, es una educadora social, formadora en sexualidad y menstruación, monologuista, escritora y divulgadora. La semana pasada recibió el Premio Pluma, uno de los galardones anuales que otorga la Federación Estatal LGTBI+, en reconocimiento a su “labor en la promoción de la educación sexual, la igualdad de género y los derechos LGTBI+, así como al uso de las redes sociales para crear espacios seguros para las personas queer”.
Entrevista con Pitu Aparicio
En su casa, mientras prepara un té, Aparicio rodea la mesa con materiales que utiliza en sus talleres: clítoris de diferentes tamaños, pezones de macramé con areolas variadas y réplicas de penes. “Esta mañana, en un centro educativo, un grupo de jóvenes me dijo que le había “estropeado” un clítoris”. Según ella, la falta de información genera curiosidad y a veces confusión entre los adolescentes.
¿Qué ha cambiado en la educación sexual en España? – “Me gustaría poder decir que ha habido un cambio radical y estratégico, que la educación sexual ya no sea un privilegio ni una excepción. Si pudiéramos enseñar educación sexual integral en los institutos y, desde pequeños, hablar de consentimiento, límites y placer, ayudaríamos a que las nuevas generaciones crezcan con más libertad. La educación sexual también es una herramienta de prevención contra el abuso infantil, la violencia y las relaciones de maltrato. Sin embargo, aún escuchamos la acusación de que la educación sexual “oculta” o “induce””.
¿Qué opinan los docentes y las familias? – “Una directora de estudios me comentó que los profesores rara vez se cuestionan el contenido de materias como matemáticas, lengua o historia, pero cuando se enteran de que se impartirá un taller de educación sexual, reaccionan con temor. Ese miedo se traduce en una confrontación directa con el deseo de los jóvenes”.
¿Cómo se define? – “Me identifico como mujer lesbiana y pertenezco a una generación con pocos referentes lésbicos. Cuando no hay modelos visibles, es difícil reconocer la propia sexualidad. El sistema sigue silenciando a las lesbianas, y nosotras también estamos cansadas de estar siempre en la primera línea del activismo”.
¿Cómo son sus talleres? – “Son espacios de seguridad y confianza de dos horas de duración. Hablamos de emociones, miedos y dudas; los jóvenes necesitan información para ejercer control sobre su cuerpo, su placer y sus decisiones”.
¿Por qué la extrema derecha y, a veces, la derecha atacan este tipo de contenidos? – “Cuando en casa se evita hablar de erotismo y placer y se aborda todo desde el miedo, los niños internalizan que la sexualidad es algo negativo. Enseñar a los jóvenes a conocerse y a tocar su propio cuerpo es más humano y reduce el temor, pero ese paradigma choca con la educación que recibieron generaciones anteriores, que crecieron con representaciones exclusivamente heteronormativas”.
¿Qué observaciones hace sobre la sexualidad de los adolescentes? – “Entre los siete y ocho años se desarrolla la vergüenza; por eso es fundamental trabajar antes habilidades sociales y conocimientos sexuales. En 1.º de ESO se ve una clara división de género, y las personas no normativas quedan en un limbo. En 3.º de ESO aparecen las primeras relaciones, pero los jóvenes siguen sin hablar de deseo ni placer y, a menudo, desconocen la anatomía del clítoris, que prácticamente no aparece en los libros de biología”.
¿Qué dice sobre el uso del condón? – “En mis stories suelo mostrar cómo abrir correctamente el preservativo, tanto el envoltorio externo como el propio condón. La prevención es importante, pero también lo es el placer y la comunicación. Muchos jóvenes aún asocian el sexo únicamente con la procreación”.
¿Qué propone respecto a la educación menstrual? – “Queremos normalizar la conversación sobre la regla, eliminar el tabú que rodea a compresas y tampones y reconocer que la menstruación no tiene por qué ser dolorosa. Yo tardé 12 años en que me diagnosticaran endometriosis, una lucha personal que quiero visibilizar”.
¿Recibe muchas consultas en redes sociales? – “Sí, sobre todo los domingos. Preguntas como ‘¿Me he puesto colonia en la vagina?’ o ‘¿Tengo un trozo de condón dentro, a dónde debo ir?’ son frecuentes. La desinformación genera miedo innecesario”.
¿Cómo vincula su trabajo con el monólogo “Encanta de conocerme”? – “El monólogo es una respuesta al silencio histórico sobre sexualidad y género. Después de ‘La bollera perfecta’, que lleva cinco años de gira, ‘Encanta de conocerme’ busca que el público pueda reír, llorar y emocionarse frente a temas que nunca se abordaron”.
¿Qué contenido ofrece su libro “Autocoñocimiento”? – “Lo describo como una guía práctica para entender el propio cuerpo y la sexualidad. Recibo testimonios de personas que, gracias al libro, han comprendido que los abusos sexuales que sufrieron no fueron su culpa, y de mujeres de 50 años que descubren, por primera vez, cómo alcanzar el orgasmo”.

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