El golpe en la mesa de Sheinbaum con la marcha de Gertz

La presidenta Claudia Sheinbaum esperó 48 minutos antes de abordar el polémico tema de la Fiscalía General de la República (FGR) en la conferencia del viernes. Cuando finalmente lo hizo, ofreció una explicación breve pero determinante: “Le ofrecí una embaja y aceptó”. Con esas seis palabras, Sheinbaum confirmó su papel directo en la decisión que culminó con la salida del exfiscal Alejandro Gertz Manero.
Renuncia de Gertz Manero y nombramiento de Ernestina Godoy
Tras la renuncia de Gertz Manero, anunciada en la madrugada del jueves, Sheinbaum manifestó su satisfacción por la “nueva etapa” que se abre para la FGR. En su intervención, la mandataria destacó la llegada de Ernestina Godoy, exfiscal de la Ciudad de México, quien había sido consejera jurídica de la Presidencia durante la administración de Sheinbaum. “Espero que, con el nombramiento del nuevo fiscal o la nueva fiscal, haya una mayor coordinación”, señaló la presidenta, subrayando la importancia de contar con una figura de confianza en el despacho.
La salida de Gertz Manero, quien había ocupado el cargo desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, representa un “manotazo” político que amplía la autoridad de Sheinbaum, al prescindir de uno de los funcionarios heredados de su predecesor. La decisión se habría coordinado con el líder del partido Morena, Augusto López López, con quien Gertz Manero había mantenido tensiones en los últimos meses a raíz de investigaciones de la FGR sobre el presunto líder del grupo criminal “La Barredora”, Hernán Bermúdez Requena.
En el Senado, la diputada priista Claudia Anaya describió la situación como una “despedida” más que una renuncia, argumentando que el episodio evidencia la naturaleza negociable y desechable de los cargos dentro de Morena.
La polémica se produce en medio de semanas de inestabilidad para la administración de Sheinbaum, marcadas por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y la marcha del 15‑N, supuestamente organizada por grupos de la Generación Z y la oposición.
Los partidos de oposición perciben la maniobra como el cierre de la autonomía que se pretendió alcanzar con la reforma que transformó a la antigua Procuraduría General de la República en una Fiscalía independiente. “Esta renuncia abre un nuevo capítulo de control político, con un fiscal que será cómodo y obediente”, declaró el senador panista Raymundo Bolaños.
En el transcurso de la sesión, Sheinbaum explicó que, además de aceptar la renuncia de Gertz Manero, se le solicitó que nombrara a Ernestina Godoy como fiscal especial de Control Competencial, lo que le permite ejercer como fiscal interina según la Ley Orgánica de la FGR. “Aceptó el fiscal… más bien, él nombró a Ernestina Godoy en una de las áreas”, indicó la presidenta.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que Godoy sea designada titular de la Fiscalía, Sheinbaum remitió la decisión al Senado, pero elogió a su colega: “Es una mujer extraordinaria, de principios, honesta y con convicciones firmes; demostró su capacidad cuando fue fiscal de la Ciudad de México”.
Ernestina Godoy, por su parte, agradeció la confianza depositada en ella y confirmó su nuevo cargo a través de sus redes sociales: “Asumo este encargo con la misma convicción que ha guiado mi vida profesional: servir al pueblo de México con ética, firmeza y profundo sentido de justicia”.
En la dirigencia de Morena, la gobernadora de la Ciudad de México, Luisa María Alcalde, guardó silencio respecto a la salida de Gertz Manero y se limitó a felicitar a la nueva fiscal interina, describiéndola como “una mujer honesta y de principios, luchadora incansable por las causas justas del pueblo mexicano”.
La oposición, tanto del PAN como del PRI, mostró una respuesta fragmentada. En la votación del jueves, solo ocho de los veintiún senadores panistas estuvieron presentes; los ausentes incluyeron a Marco Cortés, Francisco Ramírez Acuña y Miguel Márquez Márquez. El partido no emitió una evaluación integral de la gestión de siete años de Gertz Manero, ni criticó abiertamente el proceso de relevo en una Fiscalía que, constitucionalmente, debería ser autónoma.
Por su parte, del PRI, ocho de los trece senadores asistieron a la sesión. Entre los ausentes se encontraban el exgobernador de Coahuila Miguel Riquelme, la secretaria general Carolina Viggiano y el líder nacional Alejandro Moreno, quien, a diferencia de otros miembros de su bancada, elogió públicamente el trabajo del fiscal saliente.

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