Neptuno y Venus pierden la batalla en Málaga

La Autoridad Portuaria de Málaga ha anunciado que las esculturas de Neptuno y Venus, obra del artista malagueño Ginés Serrán Pagán, permanecerán expuestas en la entrada del puerto solo durante seis meses, en vez de los 25 años que se habían previsto inicialmente. Tras ese período, las piezas serán trasladadas a un emplazamiento menos visible.
La decisión se produce después de una fuerte movilización de instituciones culturales y sociales que denunciaron la falta de transparencia en el proceso de instalación, el impacto negativo sobre el paisaje histórico urbano y la consideración de las obras como “monumentalidad ampulosa y anacrónica”. Cinco destacadas personalidades de la vida pública malagueña firmaron un manifiesto en el que se condena la presencia de los monumentos, que alcanzan hasta ocho metros de altura.
Reacción de las instituciones y del artista
El manifiesto, publicado en la plataforma Change.org, superó el millar de firmas en 24 horas y fue leído por el arquitecto Salvador Moreno Peralta, quien describió el conjunto escultórico como de estética “pseudoclasicista” y criticó la ausencia de licencias municipales y autorización de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. La Academia de Bellas Artes de San Telmo también calificó la obra de “kitsch” y cuestionó su ubicación justo en el límite del casco histórico, declarado Conjunto Histórico‑Artístico.
Ante la polémica, la Autoridad Portuaria explicó que la medida de los seis meses surge tras conversaciones con el Ayuntamiento de Málaga y busca evitar mayores tensiones. Miguel Tello, presidente del Ateneo de Málaga, advirtió que la información debe tomarse con cautela, mientras que Rosario Camacho, presidenta de la Academia de Bellas Artes, reiteró que los argumentos de la oposición son de tipo histórico, patrimonial y estético.
El propio Serrán Pagán, que había presentado el proyecto en una reunión privada con el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, en 2021, ha manifestado su descontento con la decisión. En declaraciones a 101 TV, el artista señaló que, si al público no le agrada la obra, después de los seis meses la trasladará a otra ciudad europea, como Ibiza, París o Roma.
El proyecto original contemplaba una donación de las esculturas al puerto, con un compromiso financiero de casi 70 000 euros para la construcción de dos pedestales y la instalación de las piezas, mientras que otros dos elementos —un par de leones— estarían sobre el suelo. Sin embargo, la falta de un acuerdo de cesión definitivo y la ausencia de licencias provocaron el revés institucional.
Moreno Peralta recordó casos anteriores de intervenciones polémicas, como el monumento al “turista” en Torremolinos, instalado en 2002 y que, pese a los intentos de retirada, sigue allí. Señaló que la provisionalidad de seis meses resulta poco realista, pues desmontar una estructura de 11 metros de altura con un basamento de hormigón no es una tarea sencilla.
En definitiva, la controversia ha puesto en relieve la tensión entre la voluntad de promover obras de arte público y la necesidad de respetar el patrimonio histórico y la opinión de la ciudadanía. La Autoridad Portuaria mantendrá las esculturas de Neptuno y Venus en la entrada del puerto durante los próximos seis meses, tras los cuales se decidirá su destino definitivo.

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