México busca alternativas con Estados Unidos para reactivar el envío de petróleo a Cuba

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la llegada de un buque petrolero ruso a los puertos cubanos, marcando la primera flexibilización de la política de sanciones que el país impuso a la isla hace tres meses. El buque, con bandera rusa y capacidad para transportar más de 700 000 barriles de crudo, arribó la semana pasada, lo que la Casa Blanca describió como un gesto puntual y no un cambio estructural en la estrategia de presión. Desde Washington se ha reiterado que cualquier nuevo envío será evaluado “caso por caso”. Esta apertura, aunque limitada, está despertando el interés de México, que busca una vía para reanudar el suministro de petróleo a Cuba sin incurrir en sanciones.

Posibles implicaciones para México
El Gobierno mexicano está trabajando en varios frentes para identificar alternativas que le permitan ayudar a Cuba sin vulnerar la normativa estadounidense. Fuentes cercanas a la presidencia afirman que cualquier movimiento requerirá una autorización explícita de la Casa Blanca, que ha enviado señales contradictorias sobre la política de sanciones.
El pasado 9 de enero, el último carguero que atracó en La Habana fue mexicano. Desde entonces, la presión de Trump, quien declaró “emergencia nacional” en Cuba y amenazó con sanciones a quienes le vendan petróleo, provocó la paralización de los envíos mexicanos, que en 2023 fueron el principal suministro de crudo para la isla tras la caída del apoyo venezolano.
En respuesta, la administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha mantenido la ayuda humanitaria a través del envío de más de 2 000 toneladas de víveres y alimentos. Además, tras la reciente apertura económica del gobierno cubano que permite a empresas privadas importar pequeñas cantidades de combustible, la estatal mexicana Pemex ha iniciado contactos con empresarios cubanos para explorar posibilidades de suministro.
El contexto interno mexicano también influye en esta dinámica. El partido oficialista, Morena, mantiene una tradición de solidaridad con Cuba que se remonta a los gobiernos de los partidos priistas y que el morenismo ha revitalizado en los últimos años. Recientemente, el expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó la creación de la organización civil “Humanid para América Latina”, cuyo objetivo es comprar y enviar alimentos a la isla; Sheinbaum anunció una donación de 20 000 pesos a esta iniciativa.
En tanto, la Casa Blanca ha reiterado que la autorización para el buque ruso se basó en “necesidades humanitarias del pueblo cubano” y que no implica un cambio formal en la política de sanciones. La portavoz Karine Leavitt precisó que el caso será analizado individualmente, manteniendo la presión sobre cualquier actor que intente eludir las restricciones.

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