La FIFA planea convertir el Egipto – Irán en el partido del Orgullo del Mundial de Fútbol, pero ambas federaciones se oponen

La FIFA ha confirmado que el partido entre Egipto e Irán, programado para el 26 de junio del Mundial de la FIFA 2026, será el denominado “Partido del Orgullo”. El encuentro se disputará en el Lumen Field de Seattle, dentro del marco de los eventos que la ciudad anfitriona ha organizado para celebrar y defender los derechos de la comunidad LGTBIQ+.

Esta decisión ha generado una fuerte polémica, ya que tanto Egipto como Irán mantienen políticas estatales que persiguen y condenan la homosexualidad y la diversidad de género. En Egipto, aunque la ley no tipifica explícitamente las relaciones entre personas del mismo sexo, la comunidad LGTBIQ+ sufre una represión constante que incluye detenciones arbitrarias, acoso digital, violencia institucional y sanciones penales basadas en normas ambiguas, según informa Human Rights Watch. Las organizaciones de derechos humanos describen una “campaña sostenida” de persecución contra este colectivo.
Reacciones de los gobiernos y de la sociedad
El gobierno iraní, por su parte, criminaliza de forma severa la homosexualidad y la no conformidad de género. Las relaciones consensuadas entre personas del mismo sexo están tipificadas como delito y pueden acarrear penas que van desde la flagelación y la amputación hasta la pena de muerte, según Amnistía Internacional. A diferencia de otros países de la región, Irán reconoce la transexualidad tras una fatua emitida por el ayatolá Jomeini en los años ochenta, lo que ha llevado a que algunas personas LGTBIQ+ opten por la transición de género como vía de supervivencia.
Ambas federaciones, la egipcia y la iraní, han calificado el partido como “irracional” y han enviado protestas formales a la FIFA, argumentando que la iniciativa entra en conflicto con los valores culturales, religiosos y sociales de sus respectivas regiones.
En España, el diputado socialista Víctor Gutiérrez, secretario de políticas LGTBI+ del PSOE y exjugador de waterpolo profesional, ha respaldado la medida. “Como deportista visible, creo que el fútbol tiene que ponerse al día en muchos aspectos, entre ellos la visibilidad LGTBI+. Es importante que la organización de un Mundial quiera hacer un gesto a favor del colectivo, sobre todo en un momento en que se registran retrocesos de derechos, como en los EE. UU.”
Gutiérrez añadió que la iniciativa “envía un mensaje muy poderoso” y que “no comprendería que la FIFA no respetara la decisión de la ciudad anfitriona de realizar este gesto simbólico”. Remarcó que, durante el Mundial de Qatar 2022, la FIFA impuso sanciones a los jugadores que intentaron lucir el brazalete OneLove en señal de apoyo a la comunidad LGTBIQ+.
En aquel precedente, jugadores como Harry Kane (Inglaterra) y Manuel Neuer (Alemania) tuvieron que renunciar a portar el brazalete. El equipo alemán, sin embargo, realizó una protesta simbólica tapándose la boca con la mano en la foto del once titular, denunciando la censura impuesta por la FIFA.
El portavoz de la FIFA, citado por el medio Outsports, defendió la programación del partido del Orgullo, señalando que “Seattle y el estado de Washington están comprometidos a crear un entorno acogedor e inclusivo para jugadores, aficionados, residentes y visitantes”. Aseguró que “el fútbol tiene un poder único para unir a las personas más allá de fronteras, culturas y creencias, y estamos honrados de acoger este partido dentro de la comunidad global del fútbol”.

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