EE UU ya no es lo que crees y esto lo demuestra

Estados Unidos cambio politico sociedad

Por primera vez en su historia moderna, Estados Unidos ha perdido su estatus como democracia liberal plena, según el informe anual del Instituto V-Dem (Varieties of Democracy) de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia. Este reconocido organismo especializado en el análisis de la calidad democrática en el mundo ha constatado que EE UU ha descendido al nivel de "democracia electoral", lo que significa que, aunque se mantienen elecciones periódicas, se han deteriorado aspectos esenciales del modelo liberal, como el Estado de derecho, la separación de poderes y las libertades civiles. Este cambio ocurre en el primer año del segundo mandato de Donald Trump, un período marcado por una concentración aguda del poder ejecutivo y una erosión institucional sin precedentes.

El Instituto V-Dem distingue claramente entre democracias liberales —donde no solo hay elecciones libres, sino también mecanismos sólidos de control, independencia judicial y garantías de derechos fundamentales— y democracias electorales, en las que estos controles fallan o se ven socavados. EE UU, que durante décadas fue referente global de democracia liberal, ahora figura en el segundo grupo, lo que refleja un deterioro profundo en la calidad de su sistema político, sin llegar aún al colapso democrático ni a la autocracia abierta.

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Una ola global de autocratización

Este fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos. El mundo entero atraviesa una involución democrática sin parangón en las últimas décadas. Siguiendo la teoría de las “olas de democratización” de Samuel P. Huntington, diversos analistas han identificado ahora una tercera ola de autocratización que comenzó alrededor del año 2000 y que continúa en curso. A diferencia de las olas anteriores —la primera entre los años 20 y 40 del siglo XX, con el auge de los fascismos y dictaduras militares, y la segunda durante la Guerra Fría, con golpes de Estado en América Latina, África y Asia—, esta nueva ola es más sutil: no siempre se manifiesta con cuartelazos o cierres de parlamentos, sino con una erosión progresiva de las libertades civiles, la judicialización política, el control de los medios y la desconfianza creciente en los procesos electorales.

Puntos Clave
  • Estados Unidos pierde su estatus de democracia liberal plena por primera vez en su historia moderna según el Instituto V-Dem
  • El país ha descendido a la categoría de "democracia electoral", con elecciones periódicas pero con deterioro del Estado de derecho, separación de poderes y libertades civiles
  • Este retroceso ocurre en el primer año del segundo mandato de Donald Trump, marcado por la concentración del poder ejecutivo y erosión institucional
  • El mundo enfrenta una tercera ola global de autocratización que comenzó alrededor del año 2000, afectando la calidad democrática en múltiples países

Países con tradiciones democráticas consolidadas, como Hungría, Polonia, Turquía y EE UU, han mostrado signos preocupantes de retroceso. En muchos casos, los líderes electos socavan desde dentro las instituciones que los sostienen, manteniendo la fachada de elecciones libres mientras vacían de contenido sus garantías. Esta “autocratización graduada” es más difícil de detectar, pero igualmente peligrosa.

EE UU en caída libre democrática

Mapa de Estados Unidos con estadísticas
  • Según Staffan I. Lindberg, director del Instituto V-Dem, el retroceso democrático en EE UU es el más acelerado de su historia.
  • El país avanza hacia la autocracia a un ritmo superior al de Hungría bajo Viktor Orbán o el de Turquía bajo Recep Tayyip Erdoğan.
  • En el ranking de las mejores democracias del mundo, EE UU no figura entre los diez primeros. Dinamarca, Noruega, Suecia, Nueva Zelanda, Suiza y Finlandia lideran la lista.

La insatisfacción ciudadana con el funcionamiento de las democracias es global. Indicadores de Freedom House, International IDEA, The Economist y otras organizaciones confirman un retroceso continuo en la calidad democrática, que ya no se limita a países en desarrollo o regímenes autoritarios, sino que afecta también a naciones con largas tradiciones democráticas.

España, entre las democracias de alta calidad

En este panorama, España se mantiene dentro del grupo de democracias de alta calidad, aunque no alcanza el top 10. Habitualmente se sitúa entre los puestos 15 y 25 en los rankings internacionales, lo que contradice visiones extremas que sobredimensionan sus crisis institucionales. Aunque enfrenta desafíos políticos y sociales, su marco democrático sigue siendo sólido en comparación con otros países del mundo.

La situación actual exige una mirada más amplia y rigurosa sobre el estado de la democracia global. La combinación de liderazgos autoritarios, polarización social, desinformación y pérdida de confianza en las instituciones está generando un escenario inédito en el siglo XXI, donde incluso las democracias más consolidadas no están a salvo del retroceso.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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