El ruidoso retrete de la Artemis 2: tres averías, orina congelada y un olor misterioso

El ruidoso retrete de la Artemis 2: tres averías, orina congelada y un olor misterioso

Poco más de una hora después del despegue de la misión Artemis 2, la NASA confirmó que el nuevo retrete de la nave Orion presentaba un fallo. Se trataba de la primera vez en la historia que una misión tripulada a la Luna llevaba a bordo un baño con puerta, un avance respecto a los sistemas de la era Apollo, donde los astronautas utilizaban bolsas sin privacidad.

En aquellas misiones, como la Apolo 8 de 1968, los tripulantes tuvieron que lidiar con residuos flotantes y vómitos en microgravedad, lo que resultó incómodo y caótico. Con Artemis 2, la agencia buscó superar esas limitaciones mediante un sistema de gestión de residuos que incorpora succión de aire para evitar escapes.

El equipo y el problema técnico

La tripulación de Artemis 2 está compuesta por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover (el primer afroamericano que viajará a la Luna), la ingeniera Christina Koch (la primera mujer en rodear la Luna) y el astronauta canadiense Jeremy Hansen (el primer no estadounidense en participar en una misión lunar). Según la revista Wired, el nuevo baño costó alrededor de 23 millones de euros y está diseñado para recoger tanto sólidos como orina, esta última destinada a ser reciclada como agua potable en misiones de larga duración.

El fallo se dio a conocer el mismo miércoles durante la rueda de prensa posterior al lanzamiento, con la presencia del multimillonario y astronauta Jared Isaacman. Los especialistas de la misión explicaron que estaban trabajando en una reparación.

Unas horas más tarde, la ingeniera Christina Koch, con la ayuda del Centro de Control en Houston, logró restablecer el funcionamiento del baño. “Soy la fontanera espacial y estoy orgullosa de ello”, declaró Koch en la primera transmisión en directo después del exitoso lanzamiento. La avería se debió a una válvula que se había desplazado por la vibración del arranque, impidiendo el bombeo de los residuos.

Puntos Clave
  • Falló el nuevo retrete con puerta de la nave Orion una hora después del despegue de Artemis 2
  • El baño, que costó alrededor de 23 millones de euros, está diseñado para recoger sólidos y orina, esta última destinada a ser reciclada como agua potable
  • La avería se debió a una válvula desplazada por la vibración del arranque, impidiendo el bombeo de los residuos
  • La ingeniera Christina Koch, con apoyo del Centro de Control de Houston, logró reparar el sistema y declaró “Soy la fontanera espacial”

El sistema, oficialmente llamado “Universal Waste Management System”, está ubicado junto a la escotilla de entrada de Orion. Cuando los astronautas se sitúan dentro, pierden la noción de arriba y abajo; por eso el compartimento cuenta con agarres para las manos y estribos para los pies, facilitando la postura adecuada sobre el orificio para sólidos o el embudo para la orina. El diseño permite reciclar la orina, pero su funcionamiento genera bastante ruido, lo que obliga a los tripulantes a usar tapones para los oídos.

Tras el primer incidente, el control de misión instruyó a la tripulación a abstenerse de usar el baño. Además, una de las boquillas de expulsión de orina se atascaron y la orina se congeló, lo que ponía en riesgo que el depósito se llenara. El problema se solucionó rotando la nave Orion para que la luz solar calentara el conducto y descongelara la boquilla.

Posteriormente, el astronauta canadiense Jeremy Hansen percibió un olor a quemado al abrir la puerta del retrete, olor que también había sido detectado por la tripulación antes del despegue. Se especuló que la cubierta plástica del baño podría haberse sobrecalentado. La NASA, sin identificar aún la causa exacta, aseguró que el olor no afecta al funcionamiento del sistema y que continúa en uso mientras se investiga su origen.

El baño volvió a ser tema de conversación durante la primera conferencia en directo de la tripulación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el jefe de la NASA, Jared Isaacman, tras restablecer la comunicación con la Tierra tras pasar por la cara oculta de la Luna. La misión Artemis 2 logró todos sus objetivos: los cuatro astronautas fueron los primeros humanos en observar la cara oculta de la Luna en su totalidad y establecieron el récord de mayor distancia alcanzada desde la Tierra, convirtiéndose en los viajeros más lejanos del espacio.

Al comentar el funcionamiento del baño, Isaacman añadió con humor: “Definitivamente, tenemos que mejorar las cañerías”.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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