Ricard, amic, una vida viscuda

Ricard, reconocido dirigente cultural y político valenciano, falleció recientemente dejando una huella indeleble en la historia reciente de la ciudad de Valencia. Su trayectoria se inició en 1962, cuando cursaba los estudios de preuniversitario en el Institut Lluís Vives. Desde entonces, se involucró rápidamente en los círculos valencianistas emergentes, participando en la difusión de obras como «Nosaltres, els valencians» de Fuster y el primer disco de Raimón, “Al vent”.

Durante aquellos años, Ricard y su compañero de lucha, Vicent Garcés, compartieron su activismo en los movimientos estudiantiles que demandaban una universidad abierta y la democratización del país. Ambos realizaron estancias formativas en Francia; mientras Garcés regresó a la tierra, Ricard se aventuró hacia Chile, apoyando la causa de Salvador Allende.

De la militancia socialista al gobierno municipal (1979‑1987)

Al terminar la dictadura franquista, Ricard canalizó su compromiso político por la libertad, la justicia social y el País Valenciano a través de la milicia socialista. Participó en campañas emblemáticas como “El riu és nostre i el volem verd” y “El Saler per al poble”. En 1979 fue elegido regidor del Ayuntamiento de Valencia, formando parte de un gobierno municipal de izquierdas que, tras la destitución del alcalde Fernando Martínez Castellano, abrió la puerta a una nueva administración.

📌 Puntos Clave

  • Ricard, destacado dirigente cultural y político valenciano, inició su

Durante sus ocho años en el cargo, Ricard impulsó una serie de proyectos que transformaron la capital:

  • Modernización de la infraestructura urbana, con la construcción de instalaciones deportivas y culturales, entre ellas el Palau de la Música, inaugurado el 25 de abril de 1987.
  • Desarrollo de polideportivos y jardines en los barrios, mejorando la calidad de vida de los vecinos.
  • Avances en el transporte público y el saneamiento, así como la reforma de los mecanismos de información y participación ciudadana.
  • Fomento de la cultura mediterránea mediante la creación de la Mostra de Cinema, la Troba de Música y el Encuentro de Escritores.
  • Reforzamiento de la red de bibliotecas de barrio y la protección del patrimonio arqueológico, monumental y museístico.
  • Establecimiento de alianzas de hermanamiento con ciudades europeas y americanas.

Ricard y su equipo también enfrentaron momentos críticos, como el intento de golpe de Estado en febrero de 1981, que se resolvió con la defensa de la democracia en las calles de Valencia. Asimismo, se esforzaron por garantizar la estabilidad financiera del Ayuntamiento, evitando la corrupción en el ámbito municipal.

Al concluir su mandato en mayo de 1987, Ricard dejó la administración municipal con una Valencia más abierta, moderna y preparada para afrontar los retos del futuro. Su legado incluye la inauguración de la Plaça Salvador Allende y la consolidación de la ciudad como un referente cultural y urbano en el Mediterráneo.

Vicent Garcés, también regidor socialista entre 1979 y 1987, compartió con Ricard la visión de una Valencia más justa y participativa, contribuyendo conjuntamente al renacimiento de la capital.

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Carlos Méndez Álvarez Periodista

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Buenos Aires. Con 12 años de experiencia, ha trabajado en prensa escrita y digital cubriendo política y derechos humanos. Especialista en investigación periodística y narrativas multimedia.

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