España despide un 2025 extremadamente cálido: los últimos cuatro años son los más calurosos registrados hasta ahora en el país

España se prepara para despedir el 2025 como otro año “extremadamente cálido”, una tendencia que se suma a los crecientes indicios del cambio climático provocado por la actividad humana, el cual eleva la temperatura media global y la intensidad de los fenómenos extremos.

2025, un posible cuarto año consecutivo con temperaturas récord

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), responsable de monitorizar la evolución térmica a través de su red de estaciones, calcula la temperatura media anual a partir de los datos recogidos. Hasta la fecha, solo tres años –2022, 2023 y 2024– habían superado los 15 °C de media, convirtiéndose en los más calurosos desde el inicio de la serie histórica en 1961. Según el portavoz de AEMET, Rubén del Campo, es “altamente probable” que 2025 se una a esta categoría una vez finalice dentro de dos semanas.

La proyección indica una media anual de aproximadamente 15 °C, apenas un grado por encima de la media del periodo de referencia 1991‑2020 (14 °C). El récord sigue ostentado por 2022, con 15,5 °C. Del Campo destaca que, a lo largo de 2025, España ha registrado dos intensas olas de calor y ninguna ola de frío, con junio como mes excepcionalmente cálido: la temperatura de ese mes estuvo 3,6 °C por encima de lo normal, el mayor desfase registrado.

En el balance del otoño meteorológico (septiembre‑noviembre), la AEMET señaló que la media en la península se situó un grado por encima de la media de la estación, situándose como el noveno otoño más cálido de la serie y el octavo del siglo, reforzando la tendencia de estaciones más cálidas. El último otoño con temperaturas bajo la media fue el de 2010.

El verano de 2025 ha sido el más cálido registrado hasta la fecha, precediendo al otoño mencionado.

De cara al invierno (diciembre‑febrero), los expertos pronostican una continuidad de la tendencia cálida. El informe estacional indica una probabilidad del 60 % de que la península experimente temperaturas superiores al promedio, y un 70 % en los archipiélagos, frente a solo un 10 % de posibilidades de un invierno más frío de lo habitual.

Del Campo aclara que, aunque la tendencia sea cálida, pueden presentarse episodios de frío y nevadas aisladas, especialmente a principios de diciembre. En cuanto a precipitaciones, la incertidumbre es mayor: el suroeste peninsular presenta un 40 % de probabilidad de un invierno más seco y un 25 % de que sea más lluvioso; en el resto del territorio no se observa una tendencia clara, con ambos escenarios igualmente probables.

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