La UME se desplegará el lunes en Cataluña para ayudar a controlar el brote de peste porcina africana en Collserola

El Gobierno de Cataluña ha declarado alerta máxima por la detección de peste porcina africana (PPA) en el área del parque natural de Collserola, en la provincia de Barcelona. Ante la propagación del brote, la Generalitat ha solicitado este domingo la intervención de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) especializados en control cinegético.
Según fuentes del Ministerio de Defensa citadas por EL PAÍS, los soldados de la UME se incorporarán el lunes a las tareas de captura y control de jabalíes que se están llevando a cabo dentro del perímetro de seguridad establecido alrededor del punto cero del brote.
Medidas y actuaciones
El consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca, Òscar Ordeig, ha subrayado la gravedad sanitaria de la situación, pero ha tranquilizado a la ciudadanía al confirmar que los análisis realizados a los cerdos de las 39 granjas porcinas situadas en las inmediaciones del epicentro han resultado negativos para la PPA.
El mismo día, un equipo de reconocimiento del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales de la UME, con base en Torranjón de Ardoz (Madrid), se desplazó a la zona para coordinar, junto a la Generalitat, las acciones de contención del brote. Miguel González, portavoz del Ministerio de Defensa, ha adelantado que el lunes llegarán más efectivos con el material solicitado, aunque aún no ha precisado el número de tropas que se incorporarán.
Fuentes del Departamento de Agricultura han informado a EFE del hallazgo de al menos ocho jabalíes muertos que podrían estar infectados, sumándose a los seis casos previamente detectados, de los cuales dos ya estaban confirmados. La buena noticia, según ha señalado Ordeig, es que los nuevos hallazgos se concentran en el mismo sector de seis kilómetros donde se localizaron los dos primeros ejemplares positivos, a un kilómetro de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en Cerdanyola.
La PPA es una enfermedad no zoonótica, es decir, sin riesgo de transmisión a personas, pero resulta altamente contagiosa entre los cerdos y jabalíes, y puede diezmar una granja en pocos días. Hasta el momento se han registrado 14 animales sospechosos; sólo dos han dado positivo, mientras que el resto está a la espera de confirmación oficial por parte del laboratorio del Ministerio de Agricultura.
Además de la solicitud de la UME, el Govern ha prohibido el acceso a las áreas naturales dentro de un radio de seis kilómetros del epicentro y ha limitado las actividades cinegéticas a 20 kilómetros de distancia. El parque de Collserola está cerrado al público, y los Mossos d'Esquadra disponen de la orden de “actuar con contundencia” ante cualquier infracción. Se han movilizado unos 250 efectivos de los Mossos, Guardia Civil y agentes rurales.
Las autoridades instan a la población a no tocar ningún jabalí que se encuentre y a contactar inmediatamente con el 112 para informar del avistamiento. Ordeig ha reiterado la política de “tolerancia cero” y ha advertido que los infractores podrán ser sancionados.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, desde Guadalajara (México), donde asiste a la Feria Internacional del Libro, ha declarado que Cataluña “actuará con responsabilidad respecto al resto de territorios y al sector porcinero”. Aunque reconoce la complejidad de la situación, ha pedido colaboración ciudadana y confianza en los criterios científicos.
En una entrevista con Catalunya Ràdio, Ordeig explicó que, pese a las restricciones, resulta complicado cerrar Collserola, un parque con 100 accesos principales y 400 secundarios. Por ello, ha planteado la posibilidad de solicitar apoyo adicional y ha confirmado el refuerzo de la seguridad con Mossos, Guardia Civil y agentes rurales, especialmente en la zona costera del río que atraviesa el parque.
El proceso de captura y control está siendo coordinado por los agentes rurales, el Departamento de Agricultura y el personal de Forestal Catalana, con la colaboración de los cuerpos de seguridad. “Cualquier animal sospechoso debe ser desinfectado, custodiado y trasladado al Centro de Investigación de Salud Animal bajo estrictas condiciones técnicas”, ha señalado Ordeig.
El Gobierno ha puesto a disposición recursos adicionales para las tareas de control y ha indicado que se activarán más medidas si se confirman nuevos positivos. Ante la pregunta de si se contempla suspender las clases en la UAB, cercana al foco del brote, la respuesta ha sido negativa; las actividades universitarias, empresariales y domésticas continúan con normalidad hasta nuevo aviso.
El origen del brote sigue sin determinarse. Ordeig ha mencionado varias hipótesis, entre ellas la posible contaminación de restos de alimentos, el transporte de animales infectados o la ingestión de residuos de una papelera.
Esta detección marca la aparición de cuatro nuevos casos de PPA en la zona donde se hallaron los dos primeros hace pocos días, en un contexto de alerta sanitaria que podría afectar gravemente al sector porcino español y a sus exportaciones. Tras 30 años sin casos, la PPA ha vuelto a España, representando un duro golpe para la industria ganadera. España es el mayor productor de carne porcina de la UE (24 % del total) y el tercer a nivel mundial; Cataluña, con aproximadamente el 23 % del número de cerdos del país y unas 5 000 granjas porcinas, juega un papel destacado en la cadena de valor.
Como consecuencia del brote, varios países han impuesto restricciones a la importación de carne de cerdo española. Dentro de la UE, la prohibición se limita a las granjas situadas cerca del epicentro, mientras que a nivel internacional el veto es total, salvo negociaciones específicas.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, compareció de urgencia para explicar que el Gobierno está trabajando intensamente para “limitar el impacto sobre el sector porcino español”. Este lunes, el Ministerio de Agricultura ha convocado una reunión en Madrid con representantes de la Generalitat y del sector porcino para coordinar la respuesta al brote.
Según los últimos datos oficiales del invierno de 2023, la población de jabalíes en el parque natural de Collserola rondaba los 900 ejemplares, con una densidad de 8,2 animales por kilómetro cuadrado. Esta cifra muestra una notable caída respecto a los 1.800 jabalíes estimados en 2021, cuando la reducción de la caza y el control, agravada por la pandemia, provocó un pico poblacional. La sequía y la actividad cinegética posterior explicaron el descenso observado.

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